Visite a una amiga y termine en un trio
Febrero 4, 2008
Hola hermosas, hoy les contaré una hermosa y caliente historia de lesbianismo que me pasó una tarde que tenÃa que reunirme con una amiga…
Jamás se puede imaginar las sorpresas que nos da la vida para las nuevas lectoras me llamo Julieta, tengo 37 años, soy bisexual desde hace casi 4 años, soy casada y mi esposo no sabe nada, pero cada dÃa muero por una mujer y esta vez sin buscar nada sola apareció, algo divino dulce y hermoso, espero les agrade.
Recuerdo que era un dÃa jueves del mes de julio y yo andaba por el centro de la ciudad haciendo unos recados. Eran ya las 2 de la tarde y yo no habÃa almorzado nada aún, me dirigà a un pequeño restaurante donde pude almorzar ya que ahora tenÃa que hacer hora para esperar a mi amiga Irene quién trabajaba en el centro y nos habÃamos quedado en reunirnos con el fin de charlar un rato, era muy temprano y habÃa terminado de almorzar, asà me fui caminando hacia un lugar más próximo de su oficina que se encontraba en pleno centro de la ciudad. En eso que me detuve a mirar los anuncios de un cine que estaba justamente debajo de la oficina de mi amiga. Daban una pelÃcula de acción y otra más del tipo comedia, por lo que me decidà a entrar, creo que con cierto temor por la hora y el lugar, pero me decidà y entré.
La primera pelÃcula ya se habÃa iniciado, el acomodador me habÃa ubicado en el costado derecho del cine, lugar donde habÃa muy poca gente fue lo que mis ojos pudieron notar después de un rato cuando ellos se acostumbraron a la poca luz reinante en el interior del cine.
Mis ojos miraron todo el entorno del cine y podÃa ver que en realidad no habÃa gente en el, total pensé para mi, es solo por un rato que he entrado y no debo de preocuparme tanto, estaba yo ya muy concentrada en la pelÃcula cuando veo la luz de la linterna del acomodador que indicaba un asiento muy cercano al mÃo y me pedÃa permiso para pasar una mujer, quién con la poca luz que habÃa se acomodó en el asiento de mi derecha y ahà acomodó todas sus cosas, yo pensé que suerte, nadie en el cine y esta se sienta a mi lado, yo continuaba mirando la pelÃcula que en realidad era bastante interesante, cuando sentà el brazo de ella que se acomodaba en el apoya brazos de mi lado derecho, al sentirlo yo automáticamente corrà mi brazo hacia mi cuerpo y miré de reojo hacia el lado donde estaba sentada ella, quién se veÃa bastante joven y su pelo era de un color claro, no me podÃa seguir fijando más dada la escasa luz de la sala de cine, cuando volvà a colocar mi brazo en el apoya brazos de mi lado derecho sentà el calor que emanaba de su brazo, ella lo corrió muy poco o casi nada por lo que yo decidà dejar ahà mi brazo y concentrarme en la pelÃcula.
HabrÃan pasado quizás unos diez minutos o tal vez menos, cuando siento que ella estira su pierna hacia mi lado rozándome con ella las mÃas, me quedé tranquila cuando ella me dijo perdón y continuo mirando la pelÃcula. Yo ya me habÃa relajado en el cine, por lo que estiré mis piernas a lo largo y me acomodé muy bien en mi asiento, cuando estaba mirando la pelÃcula siento que ella me habla y me dice:
- Perdona… ¿te puedo pedir un favor? - Por supuesto - le respondà yo en ese momento. Ella continúa hablando y me dice que necesita ir al baño y si yo le podrÃa cuidar su abrigo que vuelve de inmediato.
- Claro, yo te lo cuido.- ella entonces se levantó y pasó delante de mà y al momento de pasar yo tuve que recoger mis piernas y sentà el roce de sus medias en mis rodillas, en realidad se veÃa como bien aquella niña, por lo pronto yo tomé su abrigo y me lo puse en mis piernas encima de ellas y continué viendo la pelÃcula.
HabrÃan pasado unos diez minutos cuando ella regresó, me tocó mi hombro y me preguntó:
- Ya estaba de regreso - la mire y respondÃ. - Y aquà tengo tu abrigo.- Ella me dio las gracias y pasó a sentarse a mi lado derecho, ella al sostener su abrigo me tocó mis manos y pude sentir un calor extremadamente fuerte que de ellas salÃan, ella lo recogió y se lo puso encima de sus piernas.
- Hace un frÃo terrible afuera, y creo que está empezando a llover.-
Yo al escucharla decir eso, sentà como una corriente de aire helado por mis piernas y en realidad me sugestionaron sus palabras dado que en ese momento me dio un frÃo increÃble, por lo que corrà sin pensarlo mucho mis piernas hacia su abrigo que le colgaba entre sus piernas, y pude sentir el calor de su abrigo en mis piernas, cuando empezaba a abrigarme con su abrigo, sentà su brazo nuevamente que tocaba el mÃo, pero yo no movà el mÃo y lo dejé en igual posición, entonces ella corrió sus piernas y las puso en contacto con las mÃas, yo sentà un agradable calor en mis piernas, por lo que no las movà y las dejé en contacto con las suyas y en ese momento se terminaba la primera pelÃcula.
Se encendieron las luces del cine, y yo la pude apreciar ahora a plena luz, ella era de pelo color castaño muy claro casi rubio, y tendrÃa unos veinticinco años o quizás menos, su cara se veÃa muy refinada y graciosa, junto a su pequeña nariz, y sus ojos se veÃan de un color claro y ella andaba de uniforme de oficina, es decir usaba una chaqueta color azul junto a una blusa color damasco y una falda, me imagino en el mismo tono que su chaqueta, falda que no podÃa ver por el hecho de tener ella su abrigo cubriéndole su cintura hacia abajo y usaba unos zapatos color negros taco alto, minutos después se apagaban las luces y se iniciaba la segunda pelÃcula.
Al iniciarse la pelÃcula pude sentir como ella me rozaba mis piernas con las suyas, yo nada hice y permanecà tal cual estaba, yo podÃa sentir como ella ahora hacÃa mucho más notorio su roce por mis piernas y les puedo decir que ahora escuchaba el roce de sus medias por mis piernas y podÃa sentir sus rodillas muy próximas a las mÃas, ella en ese momento bajó sus manos y las puso bajo su abrigo y sus rodillas iniciaron un pequeño roce de las mÃas y sus manos ahora me tocaban mis rodillas bajo su abrigo, esta situación en realidad no me disgustó en lo más mÃnimo, y ahora podÃa sentir como sus manos trepaban por mis muslos acariciándolos muy suavemente hasta llegar a mis bragas, lugar donde se detuvo unos instantes para acariciarme mis muslos y oprimirlos un poco con sus manos, yo en ese momento abrà mis piernas para dejarla hacer, entonces ella me tocó por encima de mi tanga con sus manos para luego acomodarse y meter sus manos directamente en mi sexo, pero previo a eso ella me habÃa corrido el elástico de mis braguitas, sus manos jugaban con mis vellos vaginales y de pronto ella introdujo sus dedos en mi sexo.
Primero me metió un dedo después me metió un segundo dedo y me acariciaba mi clÃtoris causándome un rico placer, su otra mano me abrazó y me llevó hacia su cuerpo, mientras ella seguÃa acariciándome mi sexo y me producÃa creo que mi primer orgasmo en una sala de cine, su cabeza la volvió hacia la mÃa y me ofreció sus labios para besarla, cosa que yo hice en forma inmediata y nuestras lenguas se unieron en un muy rico y cálido beso.
Entonces yo lo que hice fue meter mis manos bajo su abrigo y tocarle sus piernas, fui subiendo de poco a poco por ellas y le oprimÃa sus muslos con mis manos los que se sentÃan muy duros y suaves a su vez, al llegara su calzón y oprimirle un poco su sexo y proceder a correr el elástico de su calzón sentà que ella abrÃa sus piernas e incluso las subÃa para facilitarme el que yo tocara su sexo el que en realidad estaba sumamente húmedo, le toqué sus vellos vaginales, los que también estaban muy mojados producto de sus propios fluidos vaginales, le metà mi dedo en el interior de su sexo y escuché su primer suspiro de placer, esto me dio pauta para introducirle mi segundo dedo dentro de su sexo, yo podÃa escuchar perfectamente sus suspiros de placer por que ella me besaba mi oreja izquierda con su boca y ante cada movimiento que yo hacÃa con mis dedos en su interior podÃa sentir perfectamente sus suspiros de gozo y placer.
Mis dedos ahora le tocaron y acariciaron su ano y yo podÃa sentir como ella se acomodaba en el asiento para permitir que yo le tocara todas sus partes Ãntimas, mientras tanto seguÃamos besándonos y nuestras lenguas se unÃan una y otra vez, entonces yo sentà como ella con sus manos me tocaba mis senos y me los oprimÃa muy suavemente, entonces yo con mis manos en su sexo inicié el movimiento tÃpico de masturbación rozándole muy suavemente con ellas sus labios vaginales y tocándole una y otra vez su clÃtoris mi movimiento era circulatorio por su sexo, y ella gemÃa de placer y satisfacción, entonces fue cuando ella en un movimiento muy rápido que realizó se hincó en el suelo e inició con su boca los besos sobre mi sexo e introducÃa su lengua en el, originándome un grato placer y arrancándome una gran cantidad de lÃquidos vaginales de mi sexo con su lengua que me horadaba y jugaba dentro de mi.
Pasó como diez o quince minutos en que ella continuaba con su boca dentro de mi sexo me besaba por todos mis lados incluso metió su lengua en mi ano, yo ya habÃa tenido 3 orgasmos como tenÃa que hacer y calculando más o menos la hora, le pedà que se detuviera y ella asà lo hizo, yo le expliqué que me tenÃa que ir en busca de una amiga quién trabajaba en los altos del edificio donde estaba ubicado el cine, ella me pidió varias veces que me quedara otro rato, pero yo no lo acepté e inicié mi ida hacia la salida del cine, pero previamente a esto me habÃa acomodado bien mi ropa y me puse mi tanga que lo tenÃa por mis pies.
Salà y llegué al ascensor del edificio de la oficina de Irene, lo tomé y subÃ, al llegar a su oficina lugar donde ella me esperaba hacÃa un rato, le pedà prestado el baño y entré, me peiné y lavé bien mis manos ya que el olor del sexo de la chica del cine no se me pasaba, una vez finalizada mi labor en el baño salà de el y me dirigà hacia Irene.
Al verla a ella la noté como media molesta y ella me dijo que llevaba más de veinte minutos esperando, yo le expliqué a Irene que habÃa entrado a un cine a ver una pelÃcula para hacer hora y como era tan buena la pelÃcula me demoré un poco en salir del cine, explicación que ella me aceptó.
Bajamos de la oficina de Irene y al pasar juntas por la puerta del cine venÃa saliendo de el la chica con quién yo recién habÃa estado y lo más raro de todo fue que se acercó hacia nosotras y saludó y le dio un beso en el rostro a Irene.
- Hola Irene, cómo estás.- - Hola Rebeca como estás tú.
- Bien Irene, ¿No me presentas a tu amiga?- - Julieta te presento a mi amiga Rebeca.-, quién se acercó a mi y me dio un beso en mi rostro.
- Hola Rebeca, encantada de conocerte- Yo estaba desconcertada.
- ¿Qué andas haciendo por aqu�- Preguntó Irene a Rebeca sorprendida de verla.
- Estaba en el cine y vi una pelÃcula sensacional.- Mirándome y guiñándome un ojo, para luego acotar - Me excitó mucho, era una pelÃcula extraordinariamente buena.
- Oye, pues si no tienes prisa, podrÃamos ir a tomar algo las tres, ¿Que os parece?-.dijo Irene.
- Pues si os apetece, os invito a mi casa, que está muy cerca de aquÃ. No es muy grande pero es muy acogedor y os puedo ofrecer algo.- comentó Rebeca.
- Pues por mi perfecto, ¿que dices juli. No tenÃa nada que objetar a las dos les parecÃa bien y a mi también, eso me darÃa tiempo para conocer más a fondo a Rebeca.
Rebeca es una chica de aproximadamente unos veinticinco o veintisiete años, tiene su pelo claro y sus ojos son verdes, su estatura dirÃa que es normal y es más delgada que lo que parece bajo ese abrigo que andaba usando y sus piernas les puedo decir que son muy bellas las que movÃa con mucha gracia al caminar al igual que sus caderas, yo me atreverÃa a decir que éramos tres chicas tipo modelo las que Ãbamos caminando hacia el departamento de Rebeca recibiendo todo tipo de piropos en nuestro andar, al llegar al lugar por ella señalado nos encontramos con un edificio de algunos años de antigüedad, y tomamos el ascensor para ir a su departamento.
Al llegar al cuarto piso nos bajamos y ella sacó las llaves y abrió la puerta del departamento en cuestión, entramos y pasamos por un pasillo y llegamos al living comedor del apartamento, ella encendió las luces y prendió una estufa catalÃtica aduciendo que tenÃa mucho. Al entrar por el pasillo de la derecha nos encontramos con la cocina y al volver hacia atrás pasamos al dormitorio. Éste era muy grande y tenÃa una cama matrimonial y su habitación estaba recubierto con espejos, yo al encender la luz pude apreciar que se encendÃan unas lámparas tipo halógenas sobre la marquesina del habitación, dándole un acogedor calor al lugar, yo me senté unos momentos sobre la cama y esta empezó a moverse, era una cama de agua la que tenÃa ella ahÃ.
Yo le dije a Irene, que viniera a ver la cama de agua, y ella llegó junto a mi y se estiró sobre la cama de agua, -Es Genial, no la encuentras tu igual-, a lo que yo le respondÃ, -Por supuesto que es genial la cama-. Irene permanecÃa estirada sobre la cama y abrÃa sus piernas dejándome ver sus bragas de color celestes. En eso estábamos cuando entró Rebeca a la habitación y saltó sobre mi para estirarse en la cama y caer al costado de Irene, quién le preguntó por la cama y ella le respondió abrazándola y tocándole sus senos a Irene.
- La compré para hacer mejor el amor-, dijo ella sin soltarle los senos a Irene, quién en esos momentos solo reÃa, y ella también le tocó los senos a Rebeca quién abrió sus piernas y me dejó ver sus tanga de color blanco, al mismo tiempo que ella subÃa sus piernas sobre el cuerpo de Irene y le besaba su boca, beso que Irene le respondió en igual forma a Rebeca, mientras sus manos se tocaban y recorrÃan sus cuerpos, Rebeca aprovechó para meterle su mano bajo la falda a Irene, e inició una serie de movimientos con su mano en el sexo de Irene, lo que resultó de que ella se bajara y sacara sus bragas celestes y lo dejara a un costado.
Mientras Rebeca le besaba su sexo y le metÃa su lengua, mi vista se fijó en Irene quién se sacaba su blusa y le ofrecÃa sus pechos a Rebeca quién sacó su boca del sexo de Irene y se dirigió con ella a besarle y succionarle sus pechos.
Les puedo comentar que los pechos de Irene son bastante grandes y muy firmes o duros, mientras Rebeca le besaba los pechos a Irene ésta le metÃa sus manos bajo la falda de Rebeca y le tocaba y acariciaba el sexo, momentos después ambas estaban completamente desnudas haciendo un 69. Yo permanecÃa aún sentada al borde de la cama y no puedo negar que mi vagina me pedÃa que la tocara ya que ella estaba llena de mis fluidos vaginales los que me brotaban a raudales al mirarlas a ellas como se amaban delante de mÃ, yo me metà mi mano bajo mi calzón y toqué mi sexo el que estaba muy húmedo e introduje un dedo en el, con mi otra mano me tocaba mis senos los que estaban muy duros y erguidos. Ya comenzaba a sentir el placer en mi sexo y poco a poco me fui corriendo hacia donde ellas se encontraban, aproveché de sacarme mi vestido y quedé sola en tanga y sostén puesto y estiré mi mano en busca de ellas.
Al estirar mi mano y con ella tocarle el trasero a Rebeca quien estaba montada sobre la cara de Irene, ella se giró hacia mi y me dio un beso en mis labios y sus manos se dirigieron directamente a mi sexo el que me tocó por encima de mi tanga e inició la bajada de ellos. Momentos después ella ya me habÃa retirado mis tanga y su boca me besaba y lamÃa mi sexo produciendo en mi una terrible calentura, lo que hizo que mis manos se fueran directamente a oprimirles sus duros senos, los acaricié un rato y después me los llevé a mi boca y con mi lengua le acariciaba sus pezones y mis labios le succionaban sus pezones muy parados y erguidos, yo sentÃa el calor de mi sexo unido a la boca de Rebeca y su lengua me tocaba una y otra vez mi clÃtoris y sus manos me tocaban mis senos, dado que, ella anteriormente me habÃa sacado mi sostén, entonces yo empecé a sentir mi orgasmo por lo que me dejé caer sobre los senos de Irene y abrà muy bien mis piernas momentos que aprovechó muy bien Rebeca con su lengua la que me horadaba cada vez más mi sexo y ahora se introducÃa en mi ano causándome otro grato placer.
Recuerdo que en esos momentos los labios de Irene se unÃan a los mÃos y nos besábamos como unas verdaderas locas de placer y mis manos jugaban con sus senos y con el resto de su cuerpo, hasta que todo fue violentamente detenido por Rebeca quién dijo: -Irene voy a sacar los consoladores-, a lo que ella le respondió en forma afirmativa con un brillo de lujuria en sus ojos azules. Mientras Rebeca iba en busca de los consoladores Irene me besaba y me decÃa que ahora me iba a amar como nunca lo habÃa hecho conmigo.
Llegó Rebeca con un vibrador sujeto a su cintura por medio de correasy con dos consoladores en sus manos más un pequeño frasco, Irene se le aproximó e inició la succión del aparato de Rebeca, quién abrió el frasco que tenÃa en sus manos y se esparció algo por sus manos y me dijo: -ven mi amor-, yo me acerqué hacia ella y me di la vuelta y sentà sus manos en mi trasero, y mis nalgas sintieron algo helado y húmedo al oprimÃrmelas ella con sus manos. Segundos después sentà que algo se trataba de introducir por mi ano y era su vibrador el que estaba completamente lubricado por la vaselina de sus manos, yo me relajé al máximo y dilaté mis esfÃnteres y podÃa sentir como ella me penetraba con su aparato, bajo mÃo estaba ahora Irene succionándome mi sexo con su boca y con su lengua acariciaba mi clÃtoris.
Yo sentÃa como el artilugio de Rebeca me entraba y llegaba hasta el fondo de mi ano y sentÃa el roce de sus vellos vaginales en mis nalgas con cada introducción que ella me hacÃa. Irene no dejaba de mamar mi sexo y eso hizo que me viniera en ese momento sintiendo el vibrador dentro de mi ano el que me causó un placer indescriptible, Rebeca lo sacó de mi ano y me dijo: -Quiero amarte como lo hice en el cine-, y me besó mi boca y me pasó un consolador para que yo se lo metiera en su sexo.
En realidad el consolador era bastante grande y largo por lo que lo tomé de su parte central y lo metà directamente en el sexo de Rebeca hasta casi un poco antes de la mitad, el otro extremo se lo metà en el orificio a Irene y empecé a moverlo hacia atrás y hacia delante y las dos gozaban como locas, yo podÃa sentir las manos de Rebeca como me acariciaban mis muslos por lo que me acerqué hacia ella y le di un gran beso en sus labios sin dejar de mover el consolador que estaba metido en ambos sexos. La besé una y otra vez en sus labios y nuestras lenguas se unÃan una vez más, pero ahora con mucho más comodidad y soltura.
Después ella me puso el vibrador en mi cintura y me lo amarró por detrás y ella se dio vueltas para ofrecerme su ano, al que previamente le pasé mi lengua y después inicié la perforación de él con el aparato que ahora tenÃa puesto. Ella se encontraba en cuatro patas sobre la cama y yo se lo metÃa por su ano causándole un agradable placer. Mientras, mis manos le acariciaban sus senos hasta que sentà decirle: -Me voy, me voy-, y ahà retiré el consolador de su ano.
Mientras Irene se masturbaba con el otro consolador y se lo metÃa hasta el fondo de su velludo sexo, Rebeca ahora se estiraba sobre la cama con sus piernas muy abiertas y me decÃa: -ahora por delante mi amor-, yo me acerqué a ella con el vibrador en mis manos siendo succionada por la boca de Irene quién me metió su lengua en mi sexo mientras yo me preparaba para penetrar a Rebeca por delante.
SentÃa las manos de Irene como acariciaban mi pene, estas las retiró pronto y me empezó a acariciar mi espalda y mis senos, yo al mirar a Rebeca la veÃa como se introducÃa sus dedos en su sexo y se tocaba sus senos con su otra mano. Logré llegar con el pene hasta el sexo de Rebeca y metérselo muy suavemente para luego iniciar mi movimiento oscilante hacia atrás y hacia delante cada vez con más fuerza y presión sobre su sexo, en esos momentos me estiré sobre su cuerpo y nuestros senos se unieron.
Yo podÃa sentir como los pezones de Rebeca me clavaban mis senos, estaban demasiado erectos sus pezones tanto o más que los mÃos y sus muslos ahora me rodeaban mi espalda y yo continuaba metiéndole el pene en su sexo y recibÃa la húmeda lengua de Irene por mi espalda y por mis nalgas.
Asà estuvimos amándonos hasta las nueve de la noche hora en que nos duchamos y mientras nos cogido como locas con los consoladores y tuvimos una cantidad de orgasmos brutales partimos hacia nuestras casas con la invitación de Rebeca al cine con el fin de ver la pelÃcula.
Bueno esto ha sido todo por el momento y si alguna chica me desea escribir aquà está mi mail.
Espero sus comentarios…
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