<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ManiaticoSexual - Webcam Porno &#187; Relatos Eroticos</title>
	<atom:link href="http://www.maniaticosexual.com/categoria/relatos-eroticos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.maniaticosexual.com</link>
	<description>Guarras &#124; Chat Sexo &#124; Videos Porno &#124; Sexo en Vivo &#124; Folladas</description>
	<lastBuildDate>Wed, 14 Dec 2011 19:49:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3</generator>
		<item>
		<title>Por amor a mi marido</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/por-amor-a-mi-marido/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/por-amor-a-mi-marido/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Feb 2008 07:11:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Esposas y Novias]]></category>
		<category><![CDATA[infidelidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/por-amor-a-mi-marido/</guid>
		<description><![CDATA[Este relato es producto de la situación económica, conflicto de sexo y afectos involucrados. A la fuerza ahorcan, podría decir un viejo de los de antes al referirse a los hechos en los cuales uno termina por ser un mero espectador sin posibilidades por modificar o evitar el inexorable devenir de los sucesos. Helena, llega [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Este relato es producto de la situación económica, conflicto de sexo y afectos involucrados. A la fuerza ahorcan, podría decir un viejo de los de antes al referirse a los hechos en los cuales uno termina por ser un mero espectador sin posibilidades por modificar o evitar el inexorable devenir de los sucesos.</p>
<p> <span id="more-44"></span></p>
<p align="center"><a href="http://banners.spacash.com/v2bannerclick.php?acc=55102991&#038;rev=yes&#038;track=mancom&#038;b=4524" target="_blank"><img src="http://banners.spacash.com/v2bannerview.php?acc=55102991&#038;rev=yes&#038;track=mancom&#038;b=4524" alt="" width="320" height="160" border="0"></a></p>
<p align="justify"> Helena, llega a Bs. As. para estudiar, veintidós años y buena figura, de buen venir y de mejor ir, uno de esos cuerpos que no pasa desapercibido, ni por las mujeres, que con el rabillo de ojo la envidian a rabiar. Pronto consigue empleo y en la primera entrevista, como no podía ser de otro modo el encargado de recursos humanos (seleccionador de personal) quedó embelesado, como cajera en importante comercio. Al poco tiempo sus cualidades&#8230; laborales (de verdad) y capacidad fueron méritos para que fuera pasible de un par de ascensos en la escala laboral.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">En una fiesta se conoce con Walter, se ponen de novios, enamorados, a los dos meses concretan la convivencia. Todo color de rosa, hasta que Walter queda desempleado y con todas la implicancias que esta situación. Sale por las mañanas con &#8220;El Clarín&#8221; (diario) bajo el brazo, vuelve con la frustración de no conseguir, uno, dos, muchos días, el sueldo de Helena alcanza para comer hasta el día veinte, con suerte. La falta de trabajo baja el autoestima y deprime el deseo de Walter, es uno de los efectos indeseados producidos dicen que por la globalización de la economía.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Alejo, es el típico ejemplar de &#8220;un bueno para nada&#8221; fachero (elegante porte), hijo del dueño, gerente de la empresa, puso los ojos y las intenciones en Helena. Ella no es ajena a esta preferencia no explicitada del todo, se ratonea (erotiza) y pensó en alguno de esos momentos que la soledad de su lado en la cama acucian el deseo insatisfecho mientras buscaba &#8220;hacerse justicia por mano propia&#8221; (forma elegante de nombrar al hecho vulgar de masturbarse) en tener &#8220;algo&#8221; con él. Tal vez en esa ocasión de aliviar su joven y ferviente deseo él haya sido el motivador de sus habilidades manuales.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Walter está cada vez peor, apático y sin ganas, Helena cada vez mejor, pletórica y con todas las hormonas pidiendo contención emocional, está en ese momento mágico que todos los machos deseamos, ese momento que está dispuesta para el primero que tenga la suerte de pasarle por delante. Pero aún así no le fue tan fácil, no es cuestión de andar por ahí revoleando la bombacha, ofrecerse a cualquiera, detrás de ella hay una convivencia, un hombre a quien quiere y quien la quiere bien, pero claro está visto que todo eso no alcanza, menos aún para ella, cada día más vital. Eran tiempos de mucha actividad en la empresa, que estaba en pleno crecimiento comercial, por tal motivo debía trabajar más horas de la usuales, y en ocasiones quedarse para cubrir tareas en horarios nocturnos no sin algo de disgusto de su pareja. Una noche de guardia nocturna, Helena y Alejo conversan, ella se entera que el gerente se quedó sin secretaria, se ofrece en reemplazo. En el primer momento le resultó algo extraño pues el hombre creyó que era indiferente a los ojos de la muchacha (como pueden fingir las mujeres) y como respuesta:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Puede ser. Estarás arriba, en mi oficina, y un sueldo adicional, pero&#8230; -pausa, mira y evalúa la reacción. -además de secretaria deberás &#8220;atenderme&#8221;, como la otra&#8230; Helena trata de contener la bronca que le produjo esta forma sorpresiva de abuso de confianza, primero pensó en regalarle su mejor puteada o recomendación para su madre, pero tuvo ese momento de frialdad y autocontrol, que solo pueden tener las mujeres, sometió la ira y se limitó a mirarlo con su mejor mirada inexpresiva que se dice &#8220;cara de nada&#8221; &#8211; ¡No contestes ahora&#8230;!, pensalo bien, volveremos a hablar. -el hijo de puta se marchó como fuera a ver llover, sin cargo alguno de culpa.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Durante días la propuesta ronda la cabeza de Helena. A pesar del disgusto inicial sumado a la forma de arrogante superioridad produjo un rechazo visceral que se fue diluyendo como agua en la arena, tal vez esta forma poco galante fue el detalle que ahora gana su preferencia (extraño ejercicio de pensar), le gusta la pierna (le gusta el hombre), necesita sexo y guita (dinero). El conflicto íntimo termina por llegar a un punto sin retorno, piensa ¡Que la suerte decida!, tira una moneda al aire: ¡cara, guita; ceca, sexo!, la recogió sin mirar, se contestó a sí misma -¡Cayó de canto!, la suerte está echada. ¡Vamos por el Combo! Esa mañana sabe que la suerte está echada, sube hasta la oficina de Alejo y con calma decisión dice: &#8211; ¡Seré tu secretaria y&#8230; ese algo más&#8230;! ¡Sueldo extra no, tomás a mi marido como empleado!</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Haberlo dicho había tenido el costo de cargar ese conflicto interior toda una semana, ahora, liberada de él tras haber dejado la mochila de la incertidumbre, vencido todos los miedos y aprensiones, entrar en esta situación que jamás se había imaginado también tendrá su costo, pero de momento no le preocupa demasiado pues está anestesiada por ese deseo interior que la consume. Ya ni recuerda cuando fue la última vez que su pareja la hizo gozar, si las dos o tres últimas hace más de un mes y fueron relaciones forzadas, casi obligadas por ella que agregaron nuevas frustraciones, vuelta a fingir orgasmos que distaban tanto que ni siquiera estaban asomados al horizonte de su placer.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¿Cuándo empezás? &#8211; la lujuria se le nota en la voz, ¡qué torpes somos los hombres!, creer que conseguimos las mujeres con solo intentarlo, casi siempre (como en este caso) es la mujer la que decidió antes que el macho se le acerque. Nosotros podemos elegir, pero son ellas deciden, ellas piensan con la cabeza de arriba, nosotros con la de abajo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¡Ahora! &#8211; decidida, sonríe, está saboreando su &#8220;victoria pírrica&#8221;</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Se deja besar. Él quiere sellar a besos el acuerdo, no lo hace nada mal, Helena se deja llevar al terreno del gerente, se desplaza delante del escritorio, pasea victoriosa toda la sensualidad que esa mañana había perfumado con una costosa fragancia francesa. Alejo se remueve en el gran sillón algo incómodo, con evidentes signos de excitación sigue los movimientos de la joven que lo está poniendo como nunca. Ella lo está midiendo, calculando cuando la fiera sexual se abalanzará sobre la frágil gacela, pero el tipo se hace desear más de lo que había calculado. Ese juego del gato y el ratón modificó sus esquemas, y a pesar de tener otros planes tales como no ser todo lo efusiva que es en la cama, no pudo, la calentura interior la tomó por sorpresa, el hombre en aparente pasividad se acarició el miembro, que Helena desde su posición estimó debía ser algo importante, por el bulto al menos. Los calores comenzaban a recorrerla, esa visión produjo el efecto de humectar su intimidad, como en sus mejores momentos de calentura, este sin duda estaba haciendo méritos para serlo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Va hacia la puerta, la cierra y vuelve dispuesta &#8220;a poner toda la carne en asador&#8221; (algo así como jugar el todo por el todo) obligó a poner más de sí, acuciar a la fiera a salir de su cubil. Se acercó a él, lentamente, alargó su mano hasta tomar la del hombre, manso se dejó llevar hasta un sillón que había en un rincón de la oficina. Se sentó delante de él, entre sus piernas y procedió al mejor estilo de una película porno a desabrochar el cinturón bajar el cierre del pantalón y dejarlo que por su propio peso llegue al piso, luego hurgó por la abertura del bóxer para extraer a la bestia que se debatía en el incómodo encierro.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">La bestia asomó su cabeza brillosa, un cíclope que se presenta amenazante, los ojos de Helena parecen el dos de oros de la baraja, es evidente que no esperaba tanto, gratamente sorprendida por el visitante que late en sus manos sin poder abarcarla con una, con las dos casi, su boca se abre, suspira en signo de asombro y callada admiración mientras por un instante (muy breve por cierto) piensa como va hacer para aguantarse tanta carne. Los pensamientos quedaron para otro momento, él la acercó a su miembro. Entre la brusca maniobra y su sorpresa la verga de Alejo fue a dar contra los labios de la muchacha. Tampoco era cosa de estar despreciando esta apetitosa carne que hizo amago de comerla de un bocado, sin dejar de mirarlo en todo momento, no fue más que eso para poder rodearlo con sus labios (tiene la boca más bien pequeña) debió acomodarlo despacio.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">El aguante de Alejo no daba para más, tan solo un par de lamidas bastaron para ponerlo más allá de lo que un hombre como él podía resistir. Ella se dejó caer de espaldas sobre el mullido cojín, subió la falda durante el movimiento para ofrecer al macho dominante el espectáculo de su intimidad vellosamente húmeda vestida de encaje blanco para la ocasión, las puntillas casi traslucidad no podían contener el tupido vello laceo emprolijado más de lo usual. Levantó las piernas tomándose los muslos, clara invitación a que él sacara la escueta tanga de encaje, sin hacerse repetir la insinuación juntó las piernas e hizo la bandera del deseo por las blancas columnas y volvió hacia el objetivo dejando que la mujer se abra ofreciendo su tesoro.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">El hombre desnudo desde la cintura para abajo, se acercó a ella, el mástil de carne enhiesto en ángulo agudo con el vientre se acerca a ella que entrega sus bajos instintos, abriendo los labios mayores húmedos y ansiosos por probar esa carne ansiosa. Helena se recuesta algo más para favorecer la ubicación del hombre entre sus piernas, se sostiene las piernas, deja que sea él quien abra con una mano la cuevita y con la otra guíe el ariete que la penetra. La máquina de Alejo, tamaño feroz, la abre más que en su primera vez, se alegra de estar bien húmeda sino quien sabe que estropicio podría causarle, los gemidos iniciales son quejido en la impiadosa garchada (cogida). Cada entrada es un empalamiento, el hombre está pasado de calentura, no para de meter y meter, ni pensar en su orgasmo solo vive y por momentos sufre esta penetración que le está llegando hasta el alma, dentro de la poca lucidez que puede tener en una situación tan extrema no tiene registro de haberse comido tanta carne junta, ni ser tomada con tanta pasión y violenta calentura. Quiere ayudar asistir a la calentura de él, intenta pero por la posición y la urgencia demostrada no le dejan realizar nada más que un par de movimientos pélvicos para ayudarlo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">No sabe calcular cuánto tiempo hace que está sobre ella, estima que no más de diez minutos, pero parecen más por lo intenso de la relación. Cambia el ritmo de la penetración, lento, profundo (¿hasta dónde quiere llegar?), como está tomada de la espalda de él siente como se tensan los músculos, la cadera otra cadencia en la penetración, alguna breve pausa mientras empuja en lo profundo el glande contra el confín del útero con firme intención de atravesarlo. Se producen, ahora con más urgencia los signos clásicos de cuando el hombre está llegando, los sufre y disfruta como nunca. ¡Por fin! se decide a llenarla de leche. ¡Qué alivio! Siente como el miembro se le pone más tenso, late una y otra vez, lo sabe con cereza es el anuncio del recorrido de la esperma que busca rebasar los límites masculinos y ofrendarse sumisa en el cofre expectante. No supo cuántos fueron las emisiones, pero sí notable la expulsión de la masculinidad desbordada que va dejando en ella el producto de su calentura.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Mientras él viaja por otra galaxia, contenido entre sus brazos como un bebe en reposo, aún latiendo ambos sexos, sin salirse, se enciende en ella la luz de alerta, un imperdonable olvido, algo que no debió suceder, envueltos en la vorágine de la urgencia sexual de él se dejo llevar en su arrollador &#8220;in crescendo&#8221; y no reparó en hacerlo colocar el condón protector que evita tantos dolores de cabeza. El olvido sumado a la falta de precaución de él por no preguntar si podía terminarle dentro llegó a este estado de cosas, estimó que no había un culpable sino una suma de ambos. En ese breve momento de soledad, aún así abrazados, que tenemos todos después de acabar, se puso a calcular los días que hacía después de la última regla, con más buena voluntad que certeza estimó (o quiso creer) que no era uno de los días peligrosos. Aún sin haber tenido un orgasmo el coito había tenido sus momentos buenos, había disfrutado buena parte del acto, claro él mucho más. Vuelto al mundo real, se salió de ella, tomó su pañuelo y se lo alcanzó para que enjugara y contuviera la descarga seminal que había dejado dentro de la maltrecha conchita.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Por suerte no cayó en el lugar común de los que se creen súper machos y dicen &#8220;¿Cómo estuvo?&#8221; dando por sentado que con él todo siempre está todo bien, -¡Qué bueno, qué estrecha sos! ¡Tenías una joyita guardada! &#8211; Con eso -le señala la pija, aún en erecta. &#8211; todas son estrechas para vos, ¡me rompiste toda! -la tenés tan gorda, imposible, rodearla con la mano. -El sonríe, agradece el elogio, que sabe es cierto, al cabo que no es la primera que se lo hace notar.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Helena se sorprende ¡haberla tragado toda!, el semen abundante se le escurre hasta el orto. Alejo recoge esa parte del líquido y juega frotando sobre el aro anal, ella lo aparta asustada: &#8211; ¡No!, ¡ni te animes, me matás! -llena de miedo intenta levantarse para refugiarse en el baño de la oficina.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¡Quedate tranquila, te lo perdono! &#8211; no la tranquiliza demasiado.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Lo complace mamándolo, mantenerlo en acción es bueno para que vuelva con esa peregrina idea y se lo rompa de verdad. La mamona está en los preliminares, no se esforzó mucho para ponerlo en condiciones, pero él tiene otros planes y como se puede va acomodando sobre la alfombra. Él es bueno en caricias digitales, disfrutan haciendo el 69, ella arriba se contonea al ritmo de la boca de Alejo, olvidada del mundo y de todo se entrega a las habilidades bucales y a los dedos inquietos que no dejan agujero por explorar, se deja ir en un orgasmo inesperado y largo, desocupa su boca para no ahogarse y gozarlo. Necesitaba un desahogo como este, que no por sorpresivo fue menos intenso y deseado. Lo gritó y gimió tan intenso que un par de lágrimas asomaron a sus bonitos ojazos negros, gotas brillantes que supo apreciar este troglodita del sexo y recoger con gran ternura con las yemas de sus dedos.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Este tipo que no le había caído muy bien era capaz de gestos y actitudes que siempre había deseado de su amante, era un hombre contradictorio, la furia violenta al momento de la penetración contrasta con la delicadeza en el sexo oral y la ternura demostrada en su goce, compartiendo y entregándose al placer de ella. Goza el relax del prolongado orgasmo, él la espera con deseo pero sin urgencia, cuando ella quiere retoma la mamada. Abierta de piernas se ofrece nuevamente, la toma de las caderas, en dos movimientos está en ella, empujan juntos, hasta el fondo, duele adaptarse al tamaño. Su vida sexual se reduce al conocimiento de solo tres vergas, ésta es el doble Walter.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Será mejor boca abajo -Alejo le dedicó media hora de metisaca antes de eyacular, no hubo mención al uso del condón.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Para facilitar el acto, él, solícito, colocó un cojín bajo el vientre de Helena, ahora la cola está bien levantada, sumisa, pero desafiante, ya sabe cuanto calza el hombre, está preparada, aguanta, disfruta y colabora, levanta las caderas para ofrecerse más aún al macho dominante. Los dos en la medida de sus posibilidades disfrutan el acto, casi al límite de su resistencia Helena llega al agónico orgasmo, aguanta todo el pedazo que se mueve muy suave, esperando que termine de gozarlo para retomar el ritmo y dejar en ella otra dosis del preciado esperma que la sorprende haciéndola gozar a su contacto y estertor del último chorro.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">La ducha y el bidé no borran las huellas de la brutal cogida, vuelve a casa irritada y dolorida. Da a Walter la buena nueva del empleo. Después de cenar, el quiere sexo, ella dormir&#8230; Walter recuperó la autoestima, revalorizado en lo personal tiene su correlato en el terreno sexual, más activo, nuevos bríos hacen pronto de él un hombre nuevo, bueno sin exagerar el mismo de antes nada más. Verlo así justifica dejarse coger por el jefe, que por otra parte no lo hace nada mal y bien sabe manejar el privilegiado objeto que lleva para gusto y disgusto de Helena. Antes nada y ahora tanto, su cambio fue sin término medio, ahora que tiene sexo seguido en casa viene a sumarse a la faz de sexópata que exhibe Alejo, insaciable a la hora de ir a la cama, la está haciendo de goma (en sentido literal y vulgar es cuando le da máquina mucho y en todas las formas).</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Alejo la puso a dieta: mamona de semen y morcilla en ración doble que cumple como mínimo dos veces en la semana, pero hubo de tres y excepcionalmente casi cinco días. -¡Qué puta suerte y no poder contarlo a ninguna amiga para hacerlas morir de envidia!, bueno no tanto pues también hay que tener un aguante &#8220;de aquellos&#8221;. Durante el devenir de esta relación el jefe había acondicionado, en los altos de la oficina una habitación adecuada para los encuentros, casi siempre en horas sustraídas a las tareas. En uno de los encuentros Alejo se apareció con un sugestivo obsequio -¡para los dos! -dijo sonriendo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Al abrirlo apareció a los ojos de Helena un par de consoladores, uno de buen tamaño (casi tan gordo como el de él), después de las bromas ella no tuvo mejor idea que tomar el más pequeño y simular una penetración: &#8211; ¿Cómo me queda? -Bien pero ese no es para tu cuevita sino para iniciarte en la doble penetración. Mitad en broma, mitad en serio Alejo la fue llevando con discreción y disimulo hasta hacer la rima necesaria: &#8220;El de verdad por delante y el pequeño por el culo&#8221;.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Con el correr de los días este juego llegó a formar parte de la rutina sexual, las molestias y dolores iniciales fueron alcanzando niveles de disfrute en ocasiones. Ella sentía un temor casi reverencial ante la menor insinuación de él por hacerle el culito, como forma de practicar fue convenciendo a su pareja de que se lo hiciera para experimentar lo qué se siente ser sodomizada, como lo tiene más fino no será demasiado traumático. Walter se sentía en la gloria, como tocar el cielo con las manos, el muy tonto creyó que hacerla por detrás había sido objeto de su fuerza de seducción. ¡Nunca más lejos de la realidad! sino que era ella que la maneja los hilos de la marioneta. Las veces que experimentó el sexo anal con Walter no fue tan doloroso como había fabulado, con las repeticiones aprendía de sus propias experiencias, posiciones y sobre todo a conocerse y relajar la zona hasta llegar a disfrutarlo alguna vez.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Cuando Alejo se cansó de hacerle el ano con el consolador y se propuso un par de veces hasta que al fin accedió, lo entrega con temor, un gel especial para relación anal ayudará. Le unta y dilata el esfínter, el glande espera el momento para mandarse, la distrae con caricias y mimos, una fuerte palmada en una nalga la desconcentra y pierde. Gritó, dientes marcados en la almohada para mitigar el dolor, la cabeza adentro, notable diferencia con el artificial y el de Walter, firme avance, quejidos y lágrimas, trata de relajarse. Más se queja, más se excita él, volcó con todo el cuerpo, forzando a recibir todo el miembro, más duro que nunca. Pausa reparadora, detuvo los movimientos, la esperó, con semejante pedazo dentro aún sin moverse es toda una hazaña soportarlo. La mantiene ensartada, firme apoyo pélvico contra sus nalgas, sintió esas manos y dedos hábiles dentro de la conchita y el clítoris, por un momento se dejó conducir por los dedos inquietos jugando a distraerla dentro de la cueva. Excitado, entra y sale, con ritmo y potencia creciente, traspasada por la carne, delira y grita, fuera de sí:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Animal, rompé todo, date el gusto hijo de puta, rompeme. -bronca y dolor en el insulto. &#8211; Sí mamita, ¡ya voy! -disfruta como nunca, cree que goza, empuja más.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Cree que la hembra caliente pide más acción. Helena estaba descargando dolor y bronca, vejada, soporta la sodomización, sacudida hasta lo profundo. Alejo resopla como fiera, la llena de leche. El torrente de semen caliente brota del arma mortal. Sale tan dura como entró, duele y produce alivio. No puede verse, el sí, pero lo intuye, el esfínter anal dilatado al máximo de su elasticidad, permanece un tiempo así para regocijo del macho triunfante.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Él se siente como Trazan luego de vencer al león, con ganas de dar ese grito, propalar el mensaje triunfal a todo el mundo. Ella tan solo hacer un momento de silencio por haber perdido hasta el respeto por sí misma por haberse dejado hacer sodomizar por un miembro ¡grande como la de un burro! Corrió al bidé, prolonga el baño de asiento, atenúa el dolor. Cuando se llega aprovecha para higienizarle la verga, pero ni así puede bajarle la excitación y el deseo exacerbado por haberle desvirgado el culito (no del todo mentira). El hombre está hecho un macho cabrío insaciable, viendo como sigue excitado aún deberá mamarlo dos veces para calmarlo, una estando sentada en el bidé, la otra fue en el lecho. En la mañana hay rastros del desvirgue anal, Walter se lo busca, se niega, re huye espantada, arguye una excusa de ocasión.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">De ahí en más hubo un período de espera y luego Alejo volvió a la carga con el apremio por gozarla por detrás. Al menos dos veces por semana, recibe enema de carne en barra, siempre sufre la penetración, pero como uno se acostumbra a todo ella considera que también lo hará. El relato precedente me fue confiado por Helena, amiga personal, le ofrecí mi oreja para escuchar sus cuitas, esas cosas que solo se puede confiar a un amigo. Ella me considera (yo igual) como su amigo, buen amigo agregaría, y después de un relato tan picante nos fuimos poniendo a tono con el desarrollo del relato y como no podía ser de otro modo terminamos en la cama. Lo pasamos bien, pudo sacarse este secreto que la agobiaba moral y física.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Esta es la historia de una mujer presa en su propia telaraña por amor a su marido, ultrajada y vejada por este sexópata, terminó por disfrutarlo. En la cama mostramos la otra faceta, podemos someter o entregarnos al otro sin límites, el sexo es la excusa para dejar fluir el otro yo que nos acompaña en las sombras. Puedo dar fe del relato, tiene todo agrandado. El tamaño de mi aparato hizo desistir de entregar el marrón (ano) a más de una, pero Helena desafiada a demostrar la veracidad de sus dichos, lo aguantó como si nada y hasta con orgasmos lo disfruta ahora. Luego de tranquilizar su espíritu Helena se consiguió otro empleo y dejó la doble vida, cambió sin demasiada bulla para no despertar sospechas. En estos casos siempre lo mejor es que el marido no lo sepa. Mientras producía el cambio fui su paño de lágrimas y consuelo de cama, como para evitarle el síndrome de abstinencia.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Escribí esta historia a instancias de esta buena mujer, para alertar a las que estén por emprender este camino, los nombres son ficticios, los hechos totalmente verídicos. Gracias, y suerte.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/por-amor-a-mi-marido/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Primer orgasmo anal</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/primer-orgasmo-anal/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/primer-orgasmo-anal/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Feb 2008 07:08:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[anal]]></category>
		<category><![CDATA[gay]]></category>
		<category><![CDATA[orgasmo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/primer-orgasmo-anal/</guid>
		<description><![CDATA[Soy músico y descubrí que soy gay y me gusta mucho mi condición. Fui iniciado por mi maestro y he ido aprendiendo cada día más acerca del ser gay. Ya les he contado cómo descubrí que era gay. Ahora quiero contarles a aquellos que recién se inician, algunas de las técnicas que permiten disfrutar sin [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Soy músico y descubrí que soy gay y me gusta mucho mi condición. Fui iniciado por mi maestro y he ido aprendiendo cada día más acerca del ser gay. Ya les he contado cómo descubrí que era gay.<br />
Ahora quiero contarles a aquellos que recién se inician, algunas de las técnicas que permiten disfrutar sin problemas del sexo gay. Existe desde épocas tan remotas como las que se refieren al sexo hetero un conocimiento que permanecía oculto: el Kamasutra gay.<br />
<span id="more-43"></span></p>
<p align="center"><a href="http://banners.spacash.com/v2bannerclick.php?acc=55102991&#038;rev=yes&#038;track=mancom&#038;b=38702" target="_blank"><img src="http://banners.spacash.com/v2bannerview.php?acc=55102991&#038;rev=yes&#038;track=mancom&#038;b=38702" alt="" width="320" height="160" border="0"></a></p>
<p align="justify"> Su particularidad reside en que a diferencia del otro Kamasutra, éste eliminaba toda discriminación y permitía el goce interracial e incluso el coito entre amos y esclavos. De ahí nace el más abierto y contundente golpe a la discriminación que nace de elementos clasistas, raciales y religiosos.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">El sexo gay es libertario e inclusivo: tanto puedes gozar de un pene circuncidado, como de un bello ejemplar de ébano. El amo gozará en forma extrema si es follado por un esclavo y tratado como tal.<br />
Les quiero recordar un episodio que ocurrió en mi iniciación:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Fui follado simultáneamente por tres machos que me metieron sus vergas en mi dilatado y anhelante culo y los acomodé en mi recto como si fueran delgados cirios:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">&#8220;Cuando el tercero, hizo intentos de acoplarse son sus dos compañeros, la incredulidad dejó paso al asombro, porque nadie podía explicarse como tres vergas descomunales se habían acoplado en mi culo&#8221;.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">&#8220;El más sorprendido era yo, y también el que más gozó con ello. El clímax se produjo cuando los tres se vinieron dentro de mí y los chorros de leche caliente me quemaron los intestinos&#8221;.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">&#8220;Un orgasmo me hizo perder conciencia de todo. Los tambores marcaban el ritmo. La muchedumbre aplaudió a rabiar y se desató una orgía increíble&#8230;&#8221; Para un joven que se pregunta cómo podría llegar a este estado de elevada capacidad sexual de su pequeño hoyito posterior. Bueno, en el sexo con una pareja, la excitación va dando paso al deseo de ser penetrado y de sentir cada vez más y más&#8230; Por otra parte, una vez que te dan un beso negro, tu culo se abre y lo único que deseas es que te penetren aunque te lo partan&#8230;<br />
Pero decir &#8220;pártanme el culo&#8221; no es lo mismo que sea real y te verdad te lo partan. Es preferible dejarlo como un elemento de cachondez, pero no real. Te diré qué es preciso hacer. En primer lugar, cuando hablo de orgasmo anal me refiero a eyacular sin masturbarte el pene y solo produciendo un cúmulo de sensaciones en el culo, en el esfínter, en el recto y en el famoso punto G. Ya sabes que éste es la próstata. Pues bien ¿cómo se hace esto? Te diré. Debes darte tú sólo ese placer, por tanto cualquier cosa que pase, la puedes manejar. Un buen lavado de culo -puedes darte un enema- eso también produce sensaciones placenteras. Enseguida, una buena lubricada con los dedos y vas probando a tocar la entrada de tu culito. Luego debes pasar a los juguetes.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Si no posees ningún dildo o consolador, te servirán los cirios o velas. Largos, delgados o gruesos, pero lubricados. Empiezas jugando con uno. Lo vas introduciendo y sacando, hasta que la dilatación lo deja ingresar y salir sin que lo notes. Es el momento de introducir un segundo. Este paso requiere cierta pericia. Debes buscar el punto en que pueda ingresar sin provocarte dolor: sólo una pequeña molestia hasta que puedas dilatarte.<br />
Una vez que tienes los dos dentro, puedes empezar a jugar moviendo uno y otro hasta que llegas al punto G. Lo empiezas a tocar y te darás cuenta de que experimentarás una sensación de mini eyaculación.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Una vez que tu esfínter se ha acostumbrado con los dos y te empiezas a calentar -hazlo después de lecturas apropiadas de relatos gay de esta página- entonces inicias el intento de introducir un tercero. Recuerda que no debes insistir si el dolor es muy intenso y desiste, porque puedes dañarte. Lo deberás dejar para más adelante&#8230;<br />
Te contaré qué me ocurrió a mí.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Tenía ya el tercer cirio introducido en mi culo y los movía hacia adentro y hacia afuera, rozando mi punto G. estaba ya tan cachondo que sentí que podía alojar el cuarto cirio: lubriqué la punta del artefacto y empecé a buscar por algún lado en que pudiera metérmelo. Por fin, después de varios intentos en que no poco dolor sufrí, se crea un espacio y empiezo a meterlo, lentamente&#8230; Cuando siento que la dilatación lo deja pasar y me doy cuenta de que tengo cuatro cirios en mi culo y me imagino que son cuatro vergas. Empecé a moverme como una perra caliente, en la estrechez producida, siento que el punto G es estimulado por esta verga cuádruple y siento que me viene una abundante eyaculación sin siquiera tocarme el pene y estando éste en estado de semi erección.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">El estado de satisfacción en que se produjo mi primer orgasmo anal se derivaba del hecho de que me esperaban muchas ocasiones en que podría tener más de una verga en mi culo y lo disfrutaría sólo sintiendo que soy follado como una hembra, como una yegua&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/primer-orgasmo-anal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mi primera pelicula porno</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/mi-primera-pelicula-porno/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/mi-primera-pelicula-porno/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 13 Feb 2008 06:01:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[novia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/mi-primera-pelicula-porno/</guid>
		<description><![CDATA[Somos una pareja de Granada que llevamos tres años saliendo. Para empezar os diré cómo somos. Yo tengo 30 años y soy alto, moreno, y peso unos 80 kilos. Ella tiene 22 años, mide 1&#8217;70, es morena, muy guapa, con un culo redondito y unas tetas medianas y duritas, con los pezones en punta. Esto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Somos una pareja de Granada que llevamos tres años saliendo. Para empezar os diré cómo somos. Yo tengo 30 años y soy alto, moreno, y peso unos 80 kilos. Ella tiene 22 años, mide 1&#8217;70, es morena, muy guapa, con un culo redondito y unas tetas medianas y duritas, con los pezones en punta. Esto que os voy a contar nos pasó el día que por primera vez vimos juntos una película porno.</p>
<p> <span id="more-38"></span></p>
<p align="justify"> Mi novia y yo tenemos una casa recién comprada y casi sin muebles donde solemos ir a pasar los fines de semana. Tenemos un colchón en el suelo de la habitación y para estar más a gusto llevé una tele pequeña y un video que pusimos en el salón, donde únicamente tenemos dos sillones. Ella me había comentado que nunca había visto una película porno, así que ese fin de semana decidí alquilar una en el videoclub y llevarla para darle una sorpresa.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Estábamos allí y le comenté que había llevado la peli y que si quería verla. La verdad es que le gustó la idea, y yo creo que le excitó, así que puse la película y le dije que fuera viéndola, que yo mientras me iba a lavar. Me fui al cuarto de baño y la dejé sola en el salón.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Como era verano ella estaba en bikini y yo llevaba un bañador de pantaloneta. En fin, que me lavé, salí del cuarto de baño sin hacer ruido y me aproximé al salón&#8230; Ella estaba sentada viendo la peli, donde una pareja follaba, ella sentada encima de él. Me aproximé despacio por detrás y vi que mi novia se tocaba por encima del bikini y estaba como extasiada mirando la pantalla. Me puse a su lado y le dije:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¿Qué, te está gustando?.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Ella me miró y me dijo:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¡José, es súper excitante!, no veas cómo se la está metiendo&#8230;</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Entonces ocurrió lo primero que me puso a cien ese día. Ella me había hecho alguna vez una mamada, pero siempre a requerimiento mío y de pronto me dijo, &#8220;espera, no te vayas&#8221;, y me bajó la pantaloneta de un golpe, me agarró la polla con una mano, se la metió en la boca y empezó a comérmela como nunca lo había hecho, mientras no perdía de vista la película. Yo primero le quité la parte de arriba del bikini y empecé a masajearle las tetas, donde los pezones estaban a punto de estallar de duros que se le habían puesto. Bajé despacio la mano y la metí dentro de la braguita del bikini. Noté que hasta el vello lo tenía empapado, nunca había visto a mi novia tan mojada. Seguí avanzando hasta que llegué a los labios del coño y se los abrí con los dedos mientras le masajeaba el clítoris. Estaba todo empapado, hasta el bikini lo tenía lleno de flujos&#8230; al tocarle el clítoris se puso a cien y me chupaba la polla con más fuerza mientras se retorcía de gusto&#8230;</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Entonces le dije:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Espera, vamos al cuarto&#8230;</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Cogí la tele y el video y me lo llevé al cuarto, donde la pusimos en el suelo y nos tumbamos en el colchón ya completamente desnudos. Marta tiene un cuerpo precioso y yo me ponía a cien de ver que hasta el vello de chocho lo tenía brillante y chorreando&#8230;</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">De pronto en la peli apareció una tía con el chochito totalmente depilado y a mi se me ocurrió una idea. Le dije:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¿Te gustaría afeitarte el chochito así?</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Ella sonrió y me dijo:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Venga.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Fuí al cuarto de baño y traje una palangana, espuma, una maquinilla de afeitar y una toalla. Se tumbó boca arriba y le puse la toalla debajo del culo. Le eché toda la espuma por el coño y me excité un montón al ver todo su chochito cubierto de espuma. Empecé a afeitarla y tuve una de las mejores experiencias de mi vida. Conforme la afeitaba notaba que la espuma se mezclaba con todo el flujo que le salía del chocho, que prácticamente le salía a borbotones, resbalándole hasta el culo. Poco a poco la fui dejando totalmente afeitada mientras ella me masajeaba la polla que la tenía a punto de estallar. Después le dije que se diera la vuelta pusiera el culo en popa. Le afeité también el culito mientras ella se masturbaba con un dedo. Cuando terminé traje un bote de crema hidratante y se lo eché en toda la zona. Se le había quedado el coño precioso, sin un solo pelo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me puse sobre ella en posición invertida e hicimos un 69. Mientras yo me comía aquel coño delicioso y empapado ella me estaba haciendo la mejor mamada de mi vida. De pronto ella empezó a correrse como una loca y yo con la excitación no aguanté mas y me corrí de golpe. Siempre la aviso cuando me voy a correr, pero esta vez no me dio tiempo y recibió toda la leche en la boca. Se sacó la polla de los labios y el resto de la corrida le cayó en el cuello y las tetas. Fui a levantar la cabeza de su chochito para mirar, pero ella me agarró del pelo y me obligó a seguir comiéndoselo, así que me dediqué con esmero a chupárselo mientras le metía dos dedos por el coño y uno por el culo que estaba empapado de todos los jugos que estaba soltando.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Comenzó a correrse de nuevo y ante mi sorpresa se metió otra vez la polla en la boca y me la lamió entera tragándose todos los restos de mi corrida. Al fin pude levantar la cabeza y mirar hacia atrás. Ella tenía mi polla en la mano, al lado de su cara, tenía los labios cubiertos de semen y también la barbilla, el cuello y las tetas, y tenía cara de estar totalmente en éxtasis&#8230;</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me incorporé y me tumbé a su lado y entonces me cogió y me dio un morreo con lo que me llenó la boca de mi propia corrida. Entonces me dijo:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Ha sido alucinante, José. Vamos a ducharnos y seguimos, ¿vale? &#8211; Se ve que estaba todavía excitada así que le dije, &#8211; venga, vamos&#8230; y nos fuimos a la ducha.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/mi-primera-pelicula-porno/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Doble penetracion</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/doble-penetracion/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/doble-penetracion/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 13 Feb 2008 06:01:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[doble penetracion]]></category>
		<category><![CDATA[Gays]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/doble-penetracion/</guid>
		<description><![CDATA[Amigos de esa página, pongo a su consideración un relato más de este su servidor. Como ustedes ya habrán leído algunos relatos anteriores se acordaran de Aníbal, un negro, atlético, de 1.80 metros y peso como de 85 kilos, ahora ya se ha cortado la melena que tenía y anda a rape, y con una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Amigos de esa página, pongo a su consideración un relato más de este su servidor. Como ustedes ya habrán leído algunos relatos anteriores se acordaran de Aníbal, un negro, atlético, de 1.80 metros y peso como de 85 kilos, ahora ya se ha cortado la melena que tenía y anda a rape, y con una verga como de 27 centímetros.<br />
Pues bien Aníbal y yo nos fuimos ha hacer nuestras cositas al Paraíso allá por Cuernavaca, Mor. Un lugar como ustedes ya saben cálido, florido y muy bonito además de estar en lo alto de un cerrito, un lugar demasiado discreto. Salimos un viernes por la tarde. Y como a las 20:00 horas ya habíamos llegado. Nos preparamos unas cubas, preparamos las botanas y todo lo necesario para una grata velada.</p>
<p><span id="more-37"></span></p>
<p align="justify"> Aníbal prendió la tele y puso una película en el lector de cd’s. Me dijo que todo lo que viéramos en la tele lo tendríamos que hacer. Imaginando que se trataba de gays. Le dije “está bien, todo lo que veamos lo vamos ha hacer en vivo, yo asumo el papel de pasivo y tú el del activo ¿como lo ves?”.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Él me respondió que si, que estaba bien. Una vez que empezó la película, salían dos sujetos uno blanco, como yo, que era el pasivo y otro negro que era el activo, y que le correspondería a Aníbal. Cada quien asumió su rol inmediatamente. Y a mi me tocó mamar la vergotota de Aníbal, pues así estaba pasando en la tele. Yo estaba feliz mamando mi caramelo de chocolate, recorría a Aníbal desde la punta de su glande hasta donde me alcanzará la boca pues tenía una tremenda vergotota de más de 25 centímetros, yo estaba engolosinado con mi gran garrote. Aníbal solo se tiró en el sofá y se dejaba querer o mejor dicho mamar, le agarraba sus bolas y se las sobaba, tenía sus huevotes medios duros, como llenos de lechita y yo sería quien se los iba a vaciar en su correspondiente momento.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Lo seguía mamando a todo lo largo de su gran palo, ahora me concentraba en su glande y lo rodeaba con mi lengua a todo su alrededor, lengüeteando su frenillo, Aníbal se retorcía cada vez que le hacía esto y me decía “sigue, mama, dale, sígueme mamando”, ahora lo recorría por fuera, a lo largo de todo su inmenso garrote, desde la punta de su glande hasta llegar a su bolas, las cuales mamaba una a una o las dos juntas, sus pelotas seguían duritas, lo que me indicaba que estaban llenas de semen. Mismo que me apresuraba a succionar, regresé a su glande y me fui tragando cada centímetro de su gigantesco pito, hasta que su glande llegaba a tocar la campanilla de mi profunda garganta. Así lo estuve mamando y succionando Aníbal me agarró por la cabeza, y me trataba de meter por la boca todo su caramelote de chocolate, metiendo y sacando su gran garrote, así me lo hizo varias veces hasta que por fin se pudo venir.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Gritos de placer lanzaba Aníbal, aaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhh, oooooooohhhhhhh, uuuuuuummmmm, sssssiiiiiiiiii yyyyyyyyyyyaaaaaaaaaaa, me decía “pero como mamas Joe, eres un experto en el arte de la mamada”, yo no podía responderle, ni decirle que estaba saboreando su gran venida, yo estaba concentrado en la mamada y en tragarme todo su semen, el que me inundaba la boca, y amenazaba con derramarse hacia afuera por lo que me apresuraba a tragarme su lechita tibia y abundante. Aníbal seguía gimiendo como un degenerado ssssssssssiiiiiiiiii yyyyyyyyaaaaaaaa aaaaayyyyyyy, saaacame la leche, tráaaagate mi semen, mámamela, mámamela. Y yo muy obediente seguía en lo mío, por fin cuando se termino de venir en mi boca y una vez que le succioné hasta la última gota de se ardiente semen, fue entonces que le dije que me fascinaba mamarle la verga y sobre todo tragarme su delicioso semen, que para mi era como un néctar de miel, y que no había otra cosa más deliciosa que su tremenda vergotota.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Apenas habíamos terminado de esta primera aventura, cuando tocaron a la puerta. Los dos nos sorprendimos, Aníbal se puso su bata y fue a ver quien tocaba, a los pocos instantes entró con un primo casi igual a él. El primo ya sabía de lo que se trataba y estaba tan bueno o más que Aníbal, me refiero a que por encima del short que traía se le adivinaba un gran garrote. Aníbal me lo presentó, se llamaba Carlo, yo solo estaba con una toalla enredada en la cintura. Aníbal me dijo que no había problema con Carlo ya tenía conocimiento de que iría ese viernes a coger como loco y Aníbal lo había invitado pues estaba seguro que me iba a gustar mucho el tener dos vergas para mí solo. Yo me descaré y le dije a Aníbal que porque no lo había invitado antes porque Carlo estaba buenísimo, al mismo tiempo que me le acercaba y de plano me fui directo a medirle la vergotota, metí mi mano por debajo de su short, palpé una enorme verga, Carlo también se desinhibió y me quitó la toalla de la cintura quedando yo totalmente desnudo, comentándole a Aníbal que si ya me había dado verga por el culo, Aníbal le dijo que solo le había dado una mamada riquísima.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me avoqué a desnudar a Carlo para que estuviera igual que nosotros. Al quitarle el short me di cuenta que su garrote es ligeramente un poco más grande que el de Aníbal. Lo sostuve entre mis manos, sopesé sus huevos y también estaban llenos de leche. Lo senté en el sofá y me incliné para empezar a darle una mamada bien rica pues yo ya estaba bien caliente de la mamada anterior y de solo pensar en que esas dos vergas me darían placer por el culo, me volvían loco de imaginar tal situación. Así que me dispuse a mamarle la verga a Carlo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Para empezar me tragué toda su verga por la boca, luego salí hasta la punta de su cabeza, rodeé todo su glande, varias veces, lengüeteé su frenillo también varias veces, Carlo se estrujaba contra el sofá y le decía a Aníbal:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Oye primo en realidad este Joe la mama bien rico,- Aníbal le dijo ya te lo había platicado que para mamar vergas Joe se pinta solo, es un mamador experto, y espera a lo demás ya verás que bien la vamos a pasar.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">No atinaba a descifrar que era lo que querían decir con eso de “lo demás” yo solo me concentraba en mamarle la tranca a Carlo, su verga estaba deliciosa, ahora lo mamaba por fuera a todo lo largo de su gran garrote desde la punta de su cabezota hasta llegar a sus huevos, medios duros y llenos de leche.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Carlo me dijo -que mamaba bien rico pero que deseaba terminar en mi culo,- así que me volteé y como ya estaba supercaliente, solo deseaba tener esa vergota en mi trasero.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Le di la espalda y me dispuse a sentarme en tremenda verga, me acomodé a modo de que Carlo me diera su garrote por el culo, pero a pesar de estar bien ensalivado no se resbalaba su garrote en mi culo, por lo que me agarró de la cintura y me puso su cabezota a la entrada de mi ano, y empezó a presionar su cabezota contra mi ano, yo lo ayudaba tratando de abrir todo lo que podía el culo, agarrando mis bien formadas nalgas y abrírmelas para que entrara el enorme garrote de Carlo, y poco a poco mi esfínter anal fue cediendo ante el grosor de la cabezota de Carlo, por fin mi esfínter cedió y Carlo pudo meter su cabeza en mi ano, luego lo sacó y de nuevo hizo la misma operación su cabeza ya empezaba a entrar con menos dificultad.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Poco a poco me fui tragando por el culo aquella pijota de Carlo, cuando creo estaba como a la mitad paré ya no me terminé de sentar en esa verga, le dije a Carlo que estaba muy grueso que esperáramos un momento en lo que mi culo se amoldaba a su garrote, él me dijo que estaba bien, que no había problema, aunque estaba tan caliente que solo esperaba estar hasta adentro para llenarme de leche. Aníbal no perdía el tiempo me tenía bien agarrado por el pito y me daba una pajeada de lo lindo, calentándome a más no poder, a los pocos instantes ya no me importaba el dolor por estar ensartado por ese súper pito de Carlo, así que me terminé por sentar en esa estaca de placer y lujuria, cuando sentí que estaba totalmente bien ensartado me quedé allí unos momentos. Luego empecé a subir y a bajar en esa tranca fenomenal.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Carlo le decía a Aníbal que -porque no lo había invitado antes que no nada más mamaba rico, sino que también cogía riquísimo y que me había tragado toda su verga por el culo- y que esto le fascinaba mucho. Yo les dije que menos platica y más acción pues estaba tan caliente que pronto me vendría. Aníbal me dijo ya verás lo que te espera ahora lo vas a experimentar, al tiempo que seguía prendido de mi pito que estaba a punto de venirse.<br />
Carlo como te dije, digo Aníbal, entonces Carlo me recostó sobre su abdomen sin claro dejar de fuera ni un centímetro de su fenomenal garrote, Aníbal se puso a la altura de mi ano, y seguía pajeándome a más no poder pareciera que quisiera arrancarme la verga, ya a punto de venirme, puso Aníbal su garrote a la entraba de mi ano, y en determinado momento cuando Carlo estaba en el movimiento de salida, Aníbal presionó para también entrar en mi culo, como yo estaba súper calentísimo, casi no experimenté dolor, ahora los dos me estaban dando verga por el culo, los dos entraban y salían con sus falos de mi calentísimo culo, a las pocas metidas de verga que me daban me vine, aaaaaahhhh, oooohhhhh aaaaayyyyyy, sssssiiiiiiiii, uuuummm, pero que ricas vergotas, denme verga cójanme por el culo, métanmela toda oooohhhh ssssiiiiiii, aaaayyy pero que vergas tan ricas, métanmela, métanmela denme verga, denme verga, vénganse al mismo tiempo, quiero su leche en mi culo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me arqueaba todo lo que podía para que Carlo me ensartara con su tremendo garrotote y para que Aníbal a su vez me metiera toda su verga por el culo, luego de unos minutos de meter y sacar sus vergas lo dos se venían casi al mismo tiempo en mi gran culo, el primero en venirse fue Carlo lo supe porque me abrazaba fuerte al tiempo que me metía toda su pijota por el culo hasta que sus huevos chocaban con mis nalgas, aaahhhhh, ooooooouuuuhhh, ssssssiiiiiii, yyyyyyyaaaaaa, aaaaaayyyyyy uuuuummmm, me dijo -pero que culo más rico tienes Joe, coges a todisima madre muévete más papacito quiero que te tragues mi leche por el culo,- aaaayyyyyy, sssssiiiii yyyyyyyyaaaaa.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Ahora le tocaba el turno a Aníbal que aunque ya le había succionado los huevos con la mamada que le había dado, también se vino abundantemente en mi culo, al mismo tiempo que también me la metía hasta el fondo de mi sediento culo, cuando aaaaayyyyyyy, sssssssiiiiiiii yyyyyyyyyaaaaaaa, ooooohhhhh, “pero que cogida, estoy de acuerdo, coges a toda madre, y esas nalguitas se tragan toda mi verga”, yo estaba en éxtasis solo de pensar en las dos grandes vergas que me acababa de tragar por el culo, y de la venida tan abundante que me habían dado, pues su venida mitigó el dolor que experimente cuando los dos casi al mismo tiempo entraban en mi cerrado culo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Que me esperaba para ese fin de semana si apenas empezaba la velada y estábamos en viernes, he de decirles que esa fin de semana recibí tanta verga, que el culo se me estaba acostumbrando a tener adentro cualquiera de esas dos gigantescas vergas ya fuera una por una o las dos juntas, pues la doble penetración me había gustado muchísimo y solo pensaba en las posiciones más alocadas para que los dos me penetraran por el culo al mismo tiempo. Yo feliz de estar cogiendo con estos dos negros de lujuria.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/doble-penetracion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Visite a una amiga y termine en un trio</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/visite-a-una-amiga-y-termine-en-un-trio/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/visite-a-una-amiga-y-termine-en-un-trio/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 04 Feb 2008 13:53:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Lesbianas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/visite-a-una-amiga-y-termine-en-un-trio/</guid>
		<description><![CDATA[Hola hermosas, hoy les contaré una hermosa y caliente historia de lesbianismo que me pasó una tarde que tenía que reunirme con una amiga&#8230; Jamás se puede imaginar las sorpresas que nos da la vida para las nuevas lectoras me llamo Julieta, tengo 37 años, soy bisexual desde hace casi 4 años, soy casada y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Hola hermosas, hoy les contaré una hermosa y caliente historia de lesbianismo que me pasó una tarde que tenía que reunirme con una amiga&#8230;<br />
Jamás se puede imaginar las sorpresas que nos da la vida para las nuevas lectoras me llamo Julieta, tengo 37 años, soy bisexual desde hace casi 4 años, soy casada y mi esposo no sabe nada, pero cada día muero por una mujer y esta vez sin buscar nada sola apareció, algo divino dulce y hermoso, espero les agrade.</p>
<p><span id="more-17"></span></p>
<p align="justify"> Recuerdo que era un día jueves del mes de julio y yo andaba por el centro de la ciudad haciendo unos recados. Eran ya las 2 de la tarde y yo no había almorzado nada aún, me dirigí a un pequeño restaurante donde pude almorzar ya que ahora tenía que hacer hora para esperar a mi amiga Irene quién trabajaba en el centro y nos habíamos quedado en reunirnos con el fin de charlar un rato, era muy temprano y había terminado de almorzar, así me fui caminando hacia un lugar más próximo de su oficina que se encontraba en pleno centro de la ciudad. En eso que me detuve a mirar los anuncios de un cine que estaba justamente debajo de la oficina de mi amiga. Daban una película de acción y otra más del tipo comedia, por lo que me decidí a entrar, creo que con cierto temor por la hora y el lugar, pero me decidí y entré.</p>
<p align="justify">La primera película ya se había iniciado, el acomodador me había ubicado en el costado derecho del cine, lugar donde había muy poca gente fue lo que mis ojos pudieron notar después de un rato cuando ellos se acostumbraron a la poca luz reinante en el interior del cine.</p>
<p align="justify">Mis ojos miraron todo el entorno del cine y podía ver que en realidad no había gente en el, total pensé para mi, es solo por un rato que he entrado y no debo de preocuparme tanto, estaba yo ya muy concentrada en la película cuando veo la luz de la linterna del acomodador que indicaba un asiento muy cercano al mío y me pedía permiso para pasar una mujer, quién con la poca luz que había se acomodó en el asiento de mi derecha y ahí acomodó todas sus cosas, yo pensé que suerte, nadie en el cine y esta se sienta a mi lado, yo continuaba mirando la película que en realidad era bastante interesante, cuando sentí el brazo de ella que se acomodaba en el apoya brazos de mi lado derecho, al sentirlo yo automáticamente corrí mi brazo hacia mi cuerpo y miré de reojo hacia el lado donde estaba sentada ella, quién se veía bastante joven y su pelo era de un color claro, no me podía seguir fijando más dada la escasa luz de la sala de cine, cuando volví a colocar mi brazo en el apoya brazos de mi lado derecho sentí el calor que emanaba de su brazo, ella lo corrió muy poco o casi nada por lo que yo decidí dejar ahí mi brazo y concentrarme en la película.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Habrían pasado quizás unos diez minutos o tal vez menos, cuando siento que ella estira su pierna hacia mi lado rozándome con ella las mías, me quedé tranquila cuando ella me dijo perdón y continuo mirando la película. Yo ya me había relajado en el cine, por lo que estiré mis piernas a lo largo y me acomodé muy bien en mi asiento, cuando estaba mirando la película siento que ella me habla y me dice:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Perdona&#8230; ¿te puedo pedir un favor? &#8211; Por supuesto &#8211; le respondí yo en ese momento. Ella continúa hablando y me dice que necesita ir al baño y si yo le podría cuidar su abrigo que vuelve de inmediato.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Claro, yo te lo cuido.- ella entonces se levantó y pasó delante de mí y al momento de pasar yo tuve que recoger mis piernas y sentí el roce de sus medias en mis rodillas, en realidad se veía como bien aquella niña, por lo pronto yo tomé su abrigo y me lo puse en mis piernas encima de ellas y continué viendo la película.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Habrían pasado unos diez minutos cuando ella regresó, me tocó mi hombro y me preguntó:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Ya estaba de regreso &#8211; la mire y respondí. &#8211; Y aquí tengo tu abrigo.- Ella me dio las gracias y pasó a sentarse a mi lado derecho, ella al sostener su abrigo me tocó mis manos y pude sentir un calor extremadamente fuerte que de ellas salían, ella lo recogió y se lo puso encima de sus piernas.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Hace un frío terrible afuera, y creo que está empezando a llover.-</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Yo al escucharla decir eso, sentí como una corriente de aire helado por mis piernas y en realidad me sugestionaron sus palabras dado que en ese momento me dio un frío increíble, por lo que corrí sin pensarlo mucho mis piernas hacia su abrigo que le colgaba entre sus piernas, y pude sentir el calor de su abrigo en mis piernas, cuando empezaba a abrigarme con su abrigo, sentí su brazo nuevamente que tocaba el mío, pero yo no moví el mío y lo dejé en igual posición, entonces ella corrió sus piernas y las puso en contacto con las mías, yo sentí un agradable calor en mis piernas, por lo que no las moví y las dejé en contacto con las suyas y en ese momento se terminaba la primera película.<br />
Se encendieron las luces del cine, y yo la pude apreciar ahora a plena luz, ella era de pelo color castaño muy claro casi rubio, y tendría unos veinticinco años o quizás menos, su cara se veía muy refinada y graciosa, junto a su pequeña nariz, y sus ojos se veían de un color claro y ella andaba de uniforme de oficina, es decir usaba una chaqueta color azul junto a una blusa color damasco y una falda, me imagino en el mismo tono que su chaqueta, falda que no podía ver por el hecho de tener ella su abrigo cubriéndole su cintura hacia abajo y usaba unos zapatos color negros taco alto, minutos después se apagaban las luces y se iniciaba la segunda película.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Al iniciarse la película pude sentir como ella me rozaba mis piernas con las suyas, yo nada hice y permanecí tal cual estaba, yo podía sentir como ella ahora hacía mucho más notorio su roce por mis piernas y les puedo decir que ahora escuchaba el roce de sus medias por mis piernas y podía sentir sus rodillas muy próximas a las mías, ella en ese momento bajó sus manos y las puso bajo su abrigo y sus rodillas iniciaron un pequeño roce de las mías y sus manos ahora me tocaban mis rodillas bajo su abrigo, esta situación en realidad no me disgustó en lo más mínimo, y ahora podía sentir como sus manos trepaban por mis muslos acariciándolos muy suavemente hasta llegar a mis bragas, lugar donde se detuvo unos instantes para acariciarme mis muslos y oprimirlos un poco con sus manos, yo en ese momento abrí mis piernas para dejarla hacer, entonces ella me tocó por encima de mi tanga con sus manos para luego acomodarse y meter sus manos directamente en mi sexo, pero previo a eso ella me había corrido el elástico de mis braguitas, sus manos jugaban con mis vellos vaginales y de pronto ella introdujo sus dedos en mi sexo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Primero me metió un dedo después me metió un segundo dedo y me acariciaba mi clítoris causándome un rico placer, su otra mano me abrazó y me llevó hacia su cuerpo, mientras ella seguía acariciándome mi sexo y me producía creo que mi primer orgasmo en una sala de cine, su cabeza la volvió hacia la mía y me ofreció sus labios para besarla, cosa que yo hice en forma inmediata y nuestras lenguas se unieron en un muy rico y cálido beso.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Entonces yo lo que hice fue meter mis manos bajo su abrigo y tocarle sus piernas, fui subiendo de poco a poco por ellas y le oprimía sus muslos con mis manos los que se sentían muy duros y suaves a su vez, al llegara su calzón y oprimirle un poco su sexo y proceder a correr el elástico de su calzón sentí que ella abría sus piernas e incluso las subía para facilitarme el que yo tocara su sexo el que en realidad estaba sumamente húmedo, le toqué sus vellos vaginales, los que también estaban muy mojados producto de sus propios fluidos vaginales, le metí mi dedo en el interior de su sexo y escuché su primer suspiro de placer, esto me dio pauta para introducirle mi segundo dedo dentro de su sexo, yo podía escuchar perfectamente sus suspiros de placer por que ella me besaba mi oreja izquierda con su boca y ante cada movimiento que yo hacía con mis dedos en su interior podía sentir perfectamente sus suspiros de gozo y placer.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Mis dedos ahora le tocaron y acariciaron su ano y yo podía sentir como ella se acomodaba en el asiento para permitir que yo le tocara todas sus partes íntimas, mientras tanto seguíamos besándonos y nuestras lenguas se unían una y otra vez, entonces yo sentí como ella con sus manos me tocaba mis senos y me los oprimía muy suavemente, entonces yo con mis manos en su sexo inicié el movimiento típico de masturbación rozándole muy suavemente con ellas sus labios vaginales y tocándole una y otra vez su clítoris mi movimiento era circulatorio por su sexo, y ella gemía de placer y satisfacción, entonces fue cuando ella en un movimiento muy rápido que realizó se hincó en el suelo e inició con su boca los besos sobre mi sexo e introducía su lengua en el, originándome un grato placer y arrancándome una gran cantidad de líquidos vaginales de mi sexo con su lengua que me horadaba y jugaba dentro de mi.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Pasó como diez o quince minutos en que ella continuaba con su boca dentro de mi sexo me besaba por todos mis lados incluso metió su lengua en mi ano, yo ya había tenido 3 orgasmos como tenía que hacer y calculando más o menos la hora, le pedí que se detuviera y ella así lo hizo, yo le expliqué que me tenía que ir en busca de una amiga quién trabajaba en los altos del edificio donde estaba ubicado el cine, ella me pidió varias veces que me quedara otro rato, pero yo no lo acepté e inicié mi ida hacia la salida del cine, pero previamente a esto me había acomodado bien mi ropa y me puse mi tanga que lo tenía por mis pies.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Salí y llegué al ascensor del edificio de la oficina de Irene, lo tomé y subí, al llegar a su oficina lugar donde ella me esperaba hacía un rato, le pedí prestado el baño y entré, me peiné y lavé bien mis manos ya que el olor del sexo de la chica del cine no se me pasaba, una vez finalizada mi labor en el baño salí de el y me dirigí hacia Irene.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Al verla a ella la noté como media molesta y ella me dijo que llevaba más de veinte minutos esperando, yo le expliqué a Irene que había entrado a un cine a ver una película para hacer hora y como era tan buena la película me demoré un poco en salir del cine, explicación que ella me aceptó.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Bajamos de la oficina de Irene y al pasar juntas por la puerta del cine venía saliendo de el la chica con quién yo recién había estado y lo más raro de todo fue que se acercó hacia nosotras y saludó y le dio un beso en el rostro a Irene.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Hola Irene, cómo estás.- &#8211; Hola Rebeca como estás tú.<br />
- Bien Irene, ¿No me presentas a tu amiga?- &#8211; Julieta te presento a mi amiga Rebeca.-, quién se acercó a mi y me dio un beso en mi rostro.<br />
- Hola Rebeca, encantada de conocerte- Yo estaba desconcertada.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¿Qué andas haciendo por aquí?- Preguntó Irene a Rebeca sorprendida de verla.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Estaba en el cine y vi una película sensacional.- Mirándome y guiñándome un ojo, para luego acotar &#8211; Me excitó mucho, era una película extraordinariamente buena.<br />
- Oye, pues si no tienes prisa, podríamos ir a tomar algo las tres, ¿Que os parece?-.dijo Irene.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Pues si os apetece, os invito a mi casa, que está muy cerca de aquí. No es muy grande pero es muy acogedor y os puedo ofrecer algo.- comentó Rebeca.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Pues por mi perfecto, ¿que dices juli. No tenía nada que objetar a las dos les parecía bien y a mi también, eso me daría tiempo para conocer más a fondo a Rebeca.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Rebeca es una chica de aproximadamente unos veinticinco o veintisiete años, tiene su pelo claro y sus ojos son verdes, su estatura diría que es normal y es más delgada que lo que parece bajo ese abrigo que andaba usando y sus piernas les puedo decir que son muy bellas las que movía con mucha gracia al caminar al igual que sus caderas, yo me atrevería a decir que éramos tres chicas tipo modelo las que íbamos caminando hacia el departamento de Rebeca recibiendo todo tipo de piropos en nuestro andar, al llegar al lugar por ella señalado nos encontramos con un edificio de algunos años de antigüedad, y tomamos el ascensor para ir a su departamento.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Al llegar al cuarto piso nos bajamos y ella sacó las llaves y abrió la puerta del departamento en cuestión, entramos y pasamos por un pasillo y llegamos al living comedor del apartamento, ella encendió las luces y prendió una estufa catalítica aduciendo que tenía mucho. Al entrar por el pasillo de la derecha nos encontramos con la cocina y al volver hacia atrás pasamos al dormitorio. Éste era muy grande y tenía una cama matrimonial y su habitación estaba recubierto con espejos, yo al encender la luz pude apreciar que se encendían unas lámparas tipo halógenas sobre la marquesina del habitación, dándole un acogedor calor al lugar, yo me senté unos momentos sobre la cama y esta empezó a moverse, era una cama de agua la que tenía ella ahí.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Yo le dije a Irene, que viniera a ver la cama de agua, y ella llegó junto a mi y se estiró sobre la cama de agua, -Es Genial, no la encuentras tu igual-, a lo que yo le respondí, -Por supuesto que es genial la cama-. Irene permanecía estirada sobre la cama y abría sus piernas dejándome ver sus bragas de color celestes. En eso estábamos cuando entró Rebeca a la habitación y saltó sobre mi para estirarse en la cama y caer al costado de Irene, quién le preguntó por la cama y ella le respondió abrazándola y tocándole sus senos a Irene.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- La compré para hacer mejor el amor-, dijo ella sin soltarle los senos a Irene, quién en esos momentos solo reía, y ella también le tocó los senos a Rebeca quién abrió sus piernas y me dejó ver sus tanga de color blanco, al mismo tiempo que ella subía sus piernas sobre el cuerpo de Irene y le besaba su boca, beso que Irene le respondió en igual forma a Rebeca, mientras sus manos se tocaban y recorrían sus cuerpos, Rebeca aprovechó para meterle su mano bajo la falda a Irene, e inició una serie de movimientos con su mano en el sexo de Irene, lo que resultó de que ella se bajara y sacara sus bragas celestes y lo dejara a un costado.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Mientras Rebeca le besaba su sexo y le metía su lengua, mi vista se fijó en Irene quién se sacaba su blusa y le ofrecía sus pechos a Rebeca quién sacó su boca del sexo de Irene y se dirigió con ella a besarle y succionarle sus pechos.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Les puedo comentar que los pechos de Irene son bastante grandes y muy firmes o duros, mientras Rebeca le besaba los pechos a Irene ésta le metía sus manos bajo la falda de Rebeca y le tocaba y acariciaba el sexo, momentos después ambas estaban completamente desnudas haciendo un 69. Yo permanecía aún sentada al borde de la cama y no puedo negar que mi vagina me pedía que la tocara ya que ella estaba llena de mis fluidos vaginales los que me brotaban a raudales al mirarlas a ellas como se amaban delante de mí, yo me metí mi mano bajo mi calzón y toqué mi sexo el que estaba muy húmedo e introduje un dedo en el, con mi otra mano me tocaba mis senos los que estaban muy duros y erguidos. Ya comenzaba a sentir el placer en mi sexo y poco a poco me fui corriendo hacia donde ellas se encontraban, aproveché de sacarme mi vestido y quedé sola en tanga y sostén puesto y estiré mi mano en busca de ellas.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Al estirar mi mano y con ella tocarle el trasero a Rebeca quien estaba montada sobre la cara de Irene, ella se giró hacia mi y me dio un beso en mis labios y sus manos se dirigieron directamente a mi sexo el que me tocó por encima de mi tanga e inició la bajada de ellos. Momentos después ella ya me había retirado mis tanga y su boca me besaba y lamía mi sexo produciendo en mi una terrible calentura, lo que hizo que mis manos se fueran directamente a oprimirles sus duros senos, los acaricié un rato y después me los llevé a mi boca y con mi lengua le acariciaba sus pezones y mis labios le succionaban sus pezones muy parados y erguidos, yo sentía el calor de mi sexo unido a la boca de Rebeca y su lengua me tocaba una y otra vez mi clítoris y sus manos me tocaban mis senos, dado que, ella anteriormente me había sacado mi sostén, entonces yo empecé a sentir mi orgasmo por lo que me dejé caer sobre los senos de Irene y abrí muy bien mis piernas momentos que aprovechó muy bien Rebeca con su lengua la que me horadaba cada vez más mi sexo y ahora se introducía en mi ano causándome otro grato placer.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Recuerdo que en esos momentos los labios de Irene se unían a los míos y nos besábamos como unas verdaderas locas de placer y mis manos jugaban con sus senos y con el resto de su cuerpo, hasta que todo fue violentamente detenido por Rebeca quién dijo: -Irene voy a sacar los consoladores-, a lo que ella le respondió en forma afirmativa con un brillo de lujuria en sus ojos azules. Mientras Rebeca iba en busca de los consoladores Irene me besaba y me decía que ahora me iba a amar como nunca lo había hecho conmigo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Llegó Rebeca con un vibrador sujeto a su cintura por medio de correasy con dos consoladores en sus manos más un pequeño frasco, Irene se le aproximó e inició la succión del aparato de Rebeca, quién abrió el frasco que tenía en sus manos y se esparció algo por sus manos y me dijo: -ven mi amor-, yo me acerqué hacia ella y me di la vuelta y sentí sus manos en mi trasero, y mis nalgas sintieron algo helado y húmedo al oprimírmelas ella con sus manos. Segundos después sentí que algo se trataba de introducir por mi ano y era su vibrador el que estaba completamente lubricado por la vaselina de sus manos, yo me relajé al máximo y dilaté mis esfínteres y podía sentir como ella me penetraba con su aparato, bajo mío estaba ahora Irene succionándome mi sexo con su boca y con su lengua acariciaba mi clítoris.<br />
Yo sentía como el artilugio de Rebeca me entraba y llegaba hasta el fondo de mi ano y sentía el roce de sus vellos vaginales en mis nalgas con cada introducción que ella me hacía. Irene no dejaba de mamar mi sexo y eso hizo que me viniera en ese momento sintiendo el vibrador dentro de mi ano el que me causó un placer indescriptible, Rebeca lo sacó de mi ano y me dijo: -Quiero amarte como lo hice en el cine-, y me besó mi boca y me pasó un consolador para que yo se lo metiera en su sexo.<br />
En realidad el consolador era bastante grande y largo por lo que lo tomé de su parte central y lo metí directamente en el sexo de Rebeca hasta casi un poco antes de la mitad, el otro extremo se lo metí en el orificio a Irene y empecé a moverlo hacia atrás y hacia delante y las dos gozaban como locas, yo podía sentir las manos de Rebeca como me acariciaban mis muslos por lo que me acerqué hacia ella y le di un gran beso en sus labios sin dejar de mover el consolador que estaba metido en ambos sexos. La besé una y otra vez en sus labios y nuestras lenguas se unían una vez más, pero ahora con mucho más comodidad y soltura.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Después ella me puso el vibrador en mi cintura y me lo amarró por detrás y ella se dio vueltas para ofrecerme su ano, al que previamente le pasé mi lengua y después inicié la perforación de él con el aparato que ahora tenía puesto. Ella se encontraba en cuatro patas sobre la cama y yo se lo metía por su ano causándole un agradable placer. Mientras, mis manos le acariciaban sus senos hasta que sentí decirle: -Me voy, me voy-, y ahí retiré el consolador de su ano.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Mientras Irene se masturbaba con el otro consolador y se lo metía hasta el fondo de su velludo sexo, Rebeca ahora se estiraba sobre la cama con sus piernas muy abiertas y me decía: -ahora por delante mi amor-, yo me acerqué a ella con el vibrador en mis manos siendo succionada por la boca de Irene quién me metió su lengua en mi sexo mientras yo me preparaba para penetrar a Rebeca por delante.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Sentía las manos de Irene como acariciaban mi pene, estas las retiró pronto y me empezó a acariciar mi espalda y mis senos, yo al mirar a Rebeca la veía como se introducía sus dedos en su sexo y se tocaba sus senos con su otra mano. Logré llegar con el pene hasta el sexo de Rebeca y metérselo muy suavemente para luego iniciar mi movimiento oscilante hacia atrás y hacia delante cada vez con más fuerza y presión sobre su sexo, en esos momentos me estiré sobre su cuerpo y nuestros senos se unieron.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Yo podía sentir como los pezones de Rebeca me clavaban mis senos, estaban demasiado erectos sus pezones tanto o más que los míos y sus muslos ahora me rodeaban mi espalda y yo continuaba metiéndole el pene en su sexo y recibía la húmeda lengua de Irene por mi espalda y por mis nalgas.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Así estuvimos amándonos hasta las nueve de la noche hora en que nos duchamos y mientras nos cogido como locas con los consoladores y tuvimos una cantidad de orgasmos brutales partimos hacia nuestras casas con la invitación de Rebeca al cine con el fin de ver la película.<br />
Bueno esto ha sido todo por el momento y si alguna chica me desea escribir aquí está mi mail.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Espero sus comentarios&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/visite-a-una-amiga-y-termine-en-un-trio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Soy puta viciosa</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/soy-puta-viciosa/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/soy-puta-viciosa/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 02 Feb 2008 11:58:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fantasias]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/soy-puta-viciosa/</guid>
		<description><![CDATA[Aquel día había comenzado como tantos. Respondí a la llamada de mi amante para hacerme una paja para él a través de la webcam y me fui a trabajar. Rutina. Charlas con mi amante a través del messenger, saber que está al otro lado de la línea me pone cachonda y me da seguridad. Aquel [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Aquel día había comenzado como tantos. Respondí a la llamada de mi amante para hacerme una paja para él a través de la webcam y me fui a trabajar. Rutina. Charlas con mi amante a través del messenger, saber que está al otro lado de la línea me pone cachonda y me da seguridad. Aquel día, ¿de qué hablábamos? ¡Ah, si! Sobre si mis pajas eran producto del vicio o de la necesidad, del hambre que pasaba, del tiempo que hacía que no cataba una polla. Son conversaciones que van dejando poso, que nos van haciendo que nos conozcamos mejor, que nos calientan y que inexorablemente nos llevan al sexo.</p>
<p><span id="more-10"></span></p>
<p align="justify">Con él me siento una puta viciosa, llegamos a la conclusión esa misma mañana, pero su puta viciosa, que quede claro. Nuestra relación está sustentada en el sexo, en el vicio, en el placer por el placer. Él me encuentra atractiva y deseable, le gusta ver como me muevo con el consolador en el coño buscando desesperadamente un orgasmo tras otro. Para cerrar la charla de aquella mañana me hice una paja en el despacho, llamándole a él en el momento en el que me corría, es como nuestro sello de identidad una respiración entrecortada; un comentario intencionado nos llevan a seguir buscando sexo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Soy suya y eso no lo dudo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Poco después me llamó un amigo de San Sebastián. Bla, bla, bla&#8230; Yo acababa de correrme, mis pensamientos todavía estaban con mi amante. Me dijo que un amigo suyo estaba en Tenerife y que si le podía dar mi teléfono. Claro, porque no. Incluso me mandó una foto del tipo para que lo conociese, alguien anodino, una de esas personas que se pueden decantar hacia lo insoportable o hacia lo agradable con igual facilidad. Cuando se lo dije a mi amante, a mi dueño, me dio permiso y me animó a que comportarse como una auténtica puta, me empujó a que me lo follase y a que lo disfrutase aunque no podríamos cumplir nuestro pacto de llamarnos por teléfono en el momento de estar con otras personas ya que él estaría ocupado.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me sentí libre y deseosa ante la posibilidad de follar realmente, pero también tenía dudas, prejuicios que nos inculcan y que tardamos años en liberar o que nunca llegamos a deshacernos de ellos. No obstante quería estar preparada para cualquier eventualidad y, cuando el tipo me llamó por teléfono confirmando la cita, como primera medida me rasuré el coño para dejarle el camino abierto a su lengua. Luego me vestí, estrené un conjunto de ropa interior que tenía guardado para una ocasión especial y me vestí sexy, pero no agresiva.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Desde que lo vi supe lo que iba a pasar. Era alguien agradable, anodino pero perfectamente válido para follar, por lo menos a primera impresión. Ya, desde que me dio dos besos de saludo, mi cabeza se llenó de sexo, me resultaba difícil seguir las conversaciones porque me estremecía cada vez que nos rozábamos accidentalmente; estaba claro que ambos lo buscábamos y el problema radicaba en encontrar el punto de unión de los deseos de cada uno.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Un bar, tras otro hasta que nos quedamos en la calle con todo cerrado. Era el momento, o eso parecía, al borde del mar, con su brazo sobre mi hombro y yo pasando suavemente las yemas de mis dedos por su piel. La situación requería un beso, que no se produjo, pero, en su lugar comenzó una conversación interesante: sexo. Anécdotas y sucedidos que nos demostraron que ya estábamos los dos en el mismo terreno. Nos fuimos a su hotel. Yo conducía pensando en las alternativas que tenía: o esperar a que él me dijese algo o aparcar el coche y bajarme con él, dando por supuesto que yo estaba dispuesta. La solución, como suele suceder en estos casos, llegó sola ya que mientras aparcaba el coche él me dijo que subiría a su habitación, donde también por supuesto. Mejor así.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Mientras subíamos notaba como latían los labios de mi vagina y ya en la habitación, cuando me senté en la taza del water y dejé que se vaciase mi vejiga comencé a pensar en lo que pasaría a continuación. Ya no sé si tenía presente a mi dueño, a mi señor, sólo pensaba en la polla que me esperaba en la habitación de al lado. Pero también me sentía mal, un poco mal, sólo eso, un poco. Era un tío al que acababa de conocer, me sentía como una puta barata en un hotel con su cliente de aquella noche. Deseché rápidamente esas ideas y salí del cuarto de baño.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Sus primeros besos y caricias me recordaron que era una hembra y que al fin tenía un macho. Sentir su lengua en mi boca y sus manos en mi pecho difuminaron cualquier atisbo de prejuicio que pudiera quedarme y me entregué en busca del placer.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Nos quitamos los pantalones y me tumbó en la cama, yo tenía las piernas abiertas y mi coño buscaba su polla con insistencia. No la tenía del todo dura, pero ya me encargaría yo de ponerla a tono. Se ofreció a lamerme el coño y le dejé hacer, terminé de desnudarme y le entregue mi coñito recién rasurado empapado de deseo. Me lo comió bien, de atrás adelante, frotándome el clítoris que estaba sensible y deseoso. Yo cerré lo ojos y me dejé hacer, lo necesitaba.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Luego fue mi turno y me metí su polla flácida en la boca, no sé si recordaba la polla de mi amante que se la veo dura como un palo, la necesitaba así, pero aquel tipo era incapaz de empalmarse como es debido. Me trabajé su polla con dedicación, el capullo, los huevos, pero nada, además de pequeña no se terminaba de poner dura. Pero no me importaba en ese momento, la quería en mi coño y ya me había dado cuenta de que me sería muy fácil llevar la iniciativa. Lo monté y me metí la polla en el coño.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Conozco bien mi cuerpo y los resortes de placer que tiene. Me coloqué de forma que mi clítoris pudiese frotarse contra su pubis y así completaba la carencia de aquella polla blanda que tenía dentro de mí. Era placentero, él estaba excitado, me agarraba por las nalgas y alababa la calidad de mi culo, yo le ponía las tetas en la boca y él chupaba con ganas. Eso me hacía falta y así se lo demostré corriéndome enseguida; luego sólo me hicieron falta un par de movimientos certeros sobre su polla para que me llenase de leche.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me dejé caer a su lado. Metí los dedos en mi coño y los saqué mojados de leche. Me los llevé a la boca y los chupé. Me daba igual que estuviese acompañada en la cama ya que necesitaba de momentos propios, momentos para disfrutarlos yo sola.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">No tardé en tener ganas de más pero el reculó como un buey. Me dijo que sería imposible echar otro polvo tan rápido. A mi me daba igual, ya era yo la que mandaba, era yo la que estaba dispuesta a disfrutar y le utilizaría para ello. Me gustaba estar allí desnuda a su lado, no por él, si no por sentir otro aroma a mi lado, por poder hacer todo lo que tantas veces había soñado. Charlábamos sobre nuestras experiencias sexuales y le conté como me había estado metiendo una zanahoria en el culo para que, al encontrarme con mi amante de entonces me pudiese follar por ahí. Eso le calentó sobre manera y, sin decirme nada, se colocó encima de mí metiendo su polla en mí. Yo ya estaba empapada de mis flujos y de su leche por lo que entró fácilmente. Me entrelacé a su culo con mis piernas para ayudarle un poco, ya que su polla seguía siendo deficiente.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me cambió de postura para follarme de lado, por detrás. Eso le gustó, a mi también me gusta y fantaseado mucho con mi amante para que cuando nos encontremos me folle así, y así terminó corriéndose pero a mi me dejó a medias.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">No le di tiempo a que se quitase y casi le obligué a que me masturbara con sus manos, así lo hizo y disfruté mucho.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Aquello había terminado. Sexo por sexo. Le conté que estaba liada con mi dueño y que si él hubiese podido le tendría que haber llamado para que me escuchara correr. El tipo no pareció entenderlo así que ¿para qué más? Me duché y me fui.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Llegué a casa, me comí un yogurt y me metí en la cama.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Sólo dormí una hora ya que me despertó un sms de mi chico que me preguntaba si había follado. Me conecté al messenger, desnuda, hembra, zorra caliente para mi chico y le conté mi aventura sexual. Y, como siempre pasa, una cosa llevó a la otra. Me hice una paja para él y volví al trabajo, a la rutina, hasta que mi dueño me vuelva a requerir para que me masturbe para él, para que sea su puta viciosa.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Y así lo haré.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/soy-puta-viciosa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La madre de los solitarios</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/la-madre-de-los-solitarios/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/la-madre-de-los-solitarios/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 02 Feb 2008 11:53:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Incesto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/la-madre-de-los-solitarios/</guid>
		<description><![CDATA[La vieja, destartalada, furgoneta blanca subía retorciéndose por la vereda serrana saltando baches, atravesando arroyos, echando humo por el radiador, camino de la casita abandonada que se escondía entre dos cerros en una pequeña vaguada. Manuel y Antonio que acababan de dar el golpe de su vida, iban en los asientos delanteros y atrás, medio [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">La vieja, destartalada, furgoneta blanca subía retorciéndose por la vereda serrana saltando baches, atravesando arroyos, echando humo por el radiador, camino de la casita abandonada que se escondía entre dos cerros en una pequeña vaguada.</p>
<p align="justify">Manuel y Antonio que acababan de dar el golpe de su vida, iban en los asientos delanteros y atrás, medio sentados, medio tumbados en unos colchones, su hermano pequeño Rafael y su madre, la señora Socorro. Después de atacar y asesinar al correo del capo colombiano Marcelo Alfonso Gamboa Fitzgerald, habían simulado uno de sus habituales viajes en busca de chatarra.</p>
<p><span id="more-9"></span></p>
<p align="justify">Dejaron a sus mujeres en el pueblo, como solían hacer y se llevaron a Rafael, no se le fuera a escapar algo y a su madre, porque al fin y al cabo, seguía siendo la jefe del clan y el asunto era el más importante que habían tenido en sus manos: treinta kilos de cocaína que llevaba el correo, para entregar sabe Dios donde. Ellos supieron del envío y el camino que iba a seguir por su hermana que estaba sirviendo en el palacio que el colombiano tenía en la Costa del Sol.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">La caseta, donde antiguamente habría vivido algún guarda, se componía de la de la estancia que era al mismo tiempo cocina y portal y un cuarto pequeño. Adosada a la parte de atrás había una cuadra, el marco de cuya puerta habían arrancado para poder esconder la furgoneta. Una vez oculta esta, se levantaban puerta y marco juntamente y no se notaba nada, al menos desde cierta distancia.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Manuel, el mayor de los tres hermanos Jimenez, tenía treinta y dos años. Era muy moreno, con grandes patillas, fuerte, taciturno y empezaba a echar barriga.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Antonio tenía veintiocho -entre los dos había tres hermanas &#8211; y era también muy moreno, delgado, bastante cargado de espaldas y el pecho muy hundido. Era muy buen tirador y tenía una especial facilidad para afanar las cosas más difíciles como si nada.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Rafael, el benjamín, conocido por El Inglés, porque tenía los ojos claros, era ya tan alto como Antonio y poco menos que Manuel.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">La señora Socorro tenía en aquel entonces, cincuenta y cuatro años, había tenido catorce partos, el primero a los dieciséis años, de los que le vivían aquellos tres varones más el mayor, que cumplía condena en Ceuta, por mala suerte en una riña, otro que era cabo primera en La Legión y cinco hijas, dos en La Línea, otra, la más bonita y cuatro años mayor que Rafael que servía en Marbella, a la espera de lo pudiese caer, y las otras a las que hacía años había perdido la pista. Era una mujer de buena estatura, delgada, con un andar sandunguero y armonioso y grandes pechos caidos que reposaban en el cinturón de su traje negro. Se decía que había sido una belleza y tan brava, que había andado a tiros con la Guardia Civil cuando mataron a su marido, Antonio Jimenez Montoya, un hombre donde los hubiera.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Había cumplido penas a los diecinueve años -dos años- a los veinticuatro -tres años de &#8220;cadena&#8221;- y a los treinta y tres, solo diecinueve meses porque la cogió un indulto. Y tres de sus hijos habían nacido en la prisión.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Pasaron dos días repartiendo la cocaína en varios paquetes bien envueltos en varios plásticos y luego ocultándolos en escondrijos de diversa dificultad. Convenía que si las cosas venían mal dadas, la pasma pudiera encontrar lo menos para que no hallasen lo más y poder recogerlo el día de mañana. Cuando fuera.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Dos días más tarde, mandaron a Rafael al pueblo más próximo, unos doce kilómetros a buscar papeles viejos, en realidad periódicos atrasados para ver si decían algo de su golpe. Rafael volvió con una carga de ellos que lo hizo llegar abrumado a la caseta y allí se enteraron de que alguien había visto marcharse del lugar del crimen una furgoneta DKW blanca que había tomado el camino de El Arahal. Lo del camino no les importó nada porque era falso, pero lo de la furgoneta blanca era alarmante pues ya quedaban muy pocas camionetas como la suya. Había que quedarse escondidos una temporada y luego ya se vería. Vender algo de la droga, comprar otra furgoneta y desguazar la DKW y venderla por partes en diversos chatarreros.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Con intervalos de tres o cuatro días bajaba Rafael al pueblo a buscar papeles. Había veces que parecía que su atraco ya se había olvidado y de repente el condenado asunto volvía a aparecer. Parecía que no se fuera a acabar nunca.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Poco a poco se iban poniendo nerviosos.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Debíamos haber traído a las mujeres -decía Antonio&#8230; &#8211; Si hubiéramos sabido que esto se iba a alargar tanto-seguía Manuel. &#8211; Y ¿para que las queríais aquí? ¿Es que no podéis vivir sin mujeres? Ellas están en sus casas dando impresión de normalidad y que no nos busquen. &#8211; Bueno. Preferíamos tenerlas aquí.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Ya llevaban más de veinte días, cuando una tarde se apartó Manuel diciendo que iba a hacer sus necesidades y no volvió hasta las dos de la mañana y no quiso dar explicaciones.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Dos días después volvió a hacer lo mismo y otros cuatro después de la segunda ausencia, también. Por fin se supo lo que hacía. Por los alrededores del pueblo vagaba una mendiga sub normal y satisfacía sus necesidades con ella. &#8220;¿Que tal está?&#8221; preguntó Antonio. &#8220;Bueno, bastante fea. Pero es joven y tiene dos buenas tetas&#8221;. Rafael también escuchaba con cara ansiosa.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">La noche siguiente faltaron Antonio y Manuel. Rafael se quedó, con su madre ansioso y no se pudo dormir.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Cuando aparecieron, de madrugada, la señora Socorro encendió un candil tras de cerrar bien la puerta -no había ventana- para que nadie viese la luz y montó la bronca.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Sois unos locos, o mejor unos imbéciles. ¿Que queréis? ¿Que se den cuenta de que estamos aquí? ¿Os dais cuenta de lo que nos jugamos? ¡Porque yo prefiero ser rica a volver a la cárcel! ¡Y yo no he matado a nadie como vosotros! ¡Yo he venido con vosotros porque soy vuestra madre, pero ni he matado a nadie ni por ahora he ganado nada! ¡Y todo por una pobre desgraciada, quien sabe la mierda que llevará encima! ¡Pero que coño tenéis que no podéis aguantar un mes sin mujer!</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Tenía autoridad sobre sus hijos, no cabía duda y durante una semana no pasó nada, pero luego el que desapareció fue Rafael.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">La señora Socorro respondió como una leona.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¿Habéis visto, desgraciaos? ¿Que queréis que cojan a vuestro hermano y lo lleven al correccional y de paso a todos nosotros a presidio? ¡Desgraciaos, que sois unos desgraciaos que no valéis para nada! ¡Si vuestro padre estuviera aquí!</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Rafael volvió descalabrado. Por lo visto la mendiga lo había apedreado y había gritado de tal manera que tuvo que salir corriendo con algún perro en los talones.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Hubo varios días de mal humor en los que nadie hablaba sin reñir y el ambiente estaba enrarecido. La señora Socorro vio que sus dos hijos mayores revisaban la furgoneta y aquella noche se decidió.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Bueno. Veo que no podéis aguantar más sin mujer y temo que hagáis un disparate que nos cueste muy caro. Ya se que no soy ninguna niña, pero aun soy una mujer y la única que hay aquí, así que el que quiera servirse, a mandar. &#8211; y miró a los dos mayores a la cara.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Se produjo un silencio de cerca de una hora, al cabo de la cual Manuel dijo:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Yo soy el mayor, así que esta noche me toca a mí</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Al instante la señora Socorro se levantó, entró en el cuarto de atrás y desenrolló uno de los dos colchones que había. Manuel entró con ella y dejó el candil en un rincón. Su madre se quitó el cinturón y se sacó el traje por la cabeza. Luego se quitó las bragas sin decir nada y se echó en combinación sobre el colchón. La luz del candil acentuaba sus facciones marchitas.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Manuel se estaba desnudando al lado de ella y se quedó desnudo ante ella.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Madre, quítese todo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">La señora Socorro sin decir nada se quitó la combinación y se acostó completamente desnuda.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Manuel se adelantó. &#8220;Venga aquí a chuparme&#8221;. Ella se puso de rodillas, se acercó y lo miró con desprecio. &#8220;¡Maricón! Tu padre ya me tendría bien clavada&#8221; Manuel le cogió por los pelos, le metió la cabeza en su ingle y con la otra mano le dio palos con su polla en la cara. &#8220;¡Abra la boca y mame o la crismo!&#8221; La señora Socorro empezó a mamar y él empujaba fuerte con su verga dentro de la boca de ella sin miramientos y sin soltarla del pelo. Al poco rato empezó a gruñir, le cogió la cabeza con las dos manos, metió su polla hasta la garganta y eyaculó echando la cabeza hacia atrás. Luego de un empujón la tiró al colchón. Su madre, atragantada, se limpiaba la cara con el dorso de la mano.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Manuel la empujó con brusquedad y se dejó caer encima de ella, le metió su miembro de un empujón y empezó a moverse encima de ella con violencia. La señora Socorro abrió las piernas todo lo que podía y empezó a decir: &#8220;¡Así, así! ¡Más fuerte, hijo, ahora ya se ve de quien eres hijo! Más fuerte y toma!&#8221; &#8220;Tome Madre, aun es una buena mujer. ¡Que gusto me está dando y como le gusta, puta!&#8221; &#8220;Ay, si Manuel. ¡Cógeme el culo!&#8221; &#8220;¡Pues ahora me da la gana de cogerle las tetas y mordérselas bien! ¡Coño! ¡Que largas las tiene usted y que bien saben!&#8221;. La señora Socorro se movía desenfrenada y se corrió. &#8220;¡No pares, Manuel, no pares que me viene otra vez -dijo a voz en grito- ¡Dame y cógeme el culo, que me gusta! ¡Apriétamelo!&#8221; &#8220;¡Joder que culo más flaco Madre, pero que suave! ¿Venga?&#8221; La señora Socorro se paró un momento, miró a su hijo con una cara felina y se dió la vuelta levantando el culo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- ¡Allá va, madre! -gritó Manuel. Le enchufó el nabo en el culo y se lo clavó.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Ella gritó, pero luego empezó a moverse compulsiva. &#8220;¡Pégame con los cojones en el culo! ¿Que leches te pasa que no llegas? ¿Tan larga la tienes? ¡Pues entonces a mi todavía me cabe más!&#8221; Antonio empujó desesperadamente y la señora Socorro volvió a gritar de dolor, pero pasado el momento se movio valientemente hasta que se corrieron los dos mientras el le daba palmadas en las ancas y en los hijares diciendo &#8220;¡To, yegua! ¡Yegua! ¡La madre que te parió, que gusto me das zorra! ¡Jode hasta que me mates de gusto, o aquí mismo te quedas!&#8221;.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Todavía la folló una vez más por delante con brusquedad, como demostrandole su dominio, pero cuando él acabó siguió un rato hasta que consiguió que a ella le llegase el último orgasmo, y entonces le dijo cariñoso:</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Madre. Te juro que te lo he hecho mismamente igual que se lo hago a la Carmela. No tomes nada a mal</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">- Ya lo se hijo y no te lo tomo a mal. Tu padre era más duro conmigo y nunca le falté y lo quise hasta que lo mataron.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Cuando salieron Antonio se estaba masturbando en un rincón y Rafael hacia lo mismo en la calle.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/la-madre-de-los-solitarios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los hermanos mac polla</title>
		<link>http://www.maniaticosexual.com/los-hermanos-mac-polla/</link>
		<comments>http://www.maniaticosexual.com/los-hermanos-mac-polla/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 02 Feb 2008 11:48:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Relatos Eroticos]]></category>
		<category><![CDATA[Gays]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.maniaticosexual.com/?p=8</guid>
		<description><![CDATA[Durante una de mis visitas a la capital, Sheila me presentó a un joven con el que me enrollé en una discoteca. Rubén era un chico joven, de unos veinte años y muy guapo. Cuando Sheila se fue con Andrea, decidí irme con él a su casa. Aquel fin de semana estaba sólo en casa [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Durante una de mis visitas a la capital, Sheila me presentó a un joven con el que me enrollé en una discoteca. Rubén era un chico joven, de unos veinte años y muy guapo. Cuando Sheila se fue con Andrea, decidí irme con él a su casa. Aquel fin de semana estaba sólo en casa con su hermano un año menor. Aquél, Paco, también habría salido y no llegaría hasta las siete o las ocho de la mañana. Al llegar tomamos unas copas y luego nos pusimos un video porno. Nos fuimos calentando hasta que empezamos a meternos mano y a desnudarnos hasta que él acabo en slip y yo con mi conjuntito. Al poco, ya estábamos sobre la alfombra follando como locos cuando entró Paco. Nos quedamos de piedra, sólo eran las tres.</p>
<p><span id="more-8"></span></p>
<p align="justify">Demasiado tarde para esconderse. La situación ya hubiese sido chocante si yo hubiese sido del todo una muchacha, pero era imposible esconder mi polla tiesa a la que Rubén le estaba dando un trato especial. El hermano quedó tan estupefacto como nosotros, hasta que, sencillamente, se empezó a desnudar. -Siempre lo imaginé-, le dijo a Rubén. Le animé con un guiño y se acercó a mi, sentada sobre su hermano que estaba recostado en el suelo. Rubén protestó levemente ya que había parado mi cabalgata sobre su pene cuando entró Paco; ahora, superado ya el primer momento, exigía la continuación. Lentamente, volví a moverme sobre su tranca mientras descubría la de su hermano. En mis manos estaba un precioso y prometedor pedazo de carne caliente que se endurecía por momentos. Me la llevé a la boca y noté como crecía en su interior.</p>
<p align="justify">Llegó un momento en que no pude alojarla más, cuando se retiró vi un nabo de dimensiones impresionantes. Más grande, mucho más que el que me estaba follando. El mayor de los hermanos seguía empitonándome a un ritmo que indicaba su próxima corrida. Paco, luciendo una polla imperial le animaba a que terminase, a lo que Rubén respondió con una soltada enorme en mi culo. Enseguida me salí del mástil, aún tieso, y vi sorprendida que Paco se acercaba a limpiarlo con su boca. Según parece, este ya conocía la parte gay de su hermano, pero nunca había hecho pública la suya. El mayor, tan sorprendido como yo, titubeo un momento hasta que comenzó a acariciar la cabecita que tanto goce le daba.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Retozaban los dos en el suelo mientras a Rubén se le aflojaba. Paco acercó la lengua al ano del otro joven que le facilitó la tarea arqueando la espalda. Yo no sabía muy bien que hacer, dudaba entre irme discretamente o unirme a la fiesta. Mis dudas se disiparon cuando Rubén me indicó que me acercase. Tomó mi polla con la mano y se la tragó hasta las bolas. Me la estaba mamando tiernamente, suavecito, cuando Paco se echó sus piernas al hombro y apuntó su aparato al culo del mayor. Entró de golpe, sacudiendo a su hermano una embolada salvaje. Rubén soltó un gemido, pero pronto se acomodó a la caliente barra que lo atravesaba. Paco arremetía sin piedad contra la gruta fraternal mientras su propietario me dedicaba cariñosos lametones a todo mi sexo.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Aquello era maravilloso. Los recién descubiertos hermanos se acoplaban (literalmente) a la perfección. Al poco, yo estaba al borde de la corrida, y así se lo hice saber a Rubén. Él se la sacó de la boca y, apuntando a su hermano, me pajeó rápidamente hasta que solté mi leche que fue a impactar en el pecho de Paco entre las risas de los dos chicos. Pero el menor se venía por momentos; su cara mostraba a las clara que era incapaz de retener el flujo de lefa que se le salía. Extrayéndola del prieto agujero, lo soltó todo sobre Rubén, que intentaba atrapar algo en su boca. Satisfechos y pringosos los dos, Paco se tumbó sobre su hermanito besándolo y lamentando no haber descubierto antes su identidad sexual compartida.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Vista la escena, recogí mi bolso y mi falda para irme, pero insistieron en que me quedase. Acepté y nos fuimos los tres a la habitacion de sus padres. Yo me metí en el servicio aprovechando para dejarles un rato a solas. Tomé mi tiempo y, sentada en la taza el váter, hojeé una revista de coches que andaba por allí. Al cabo de un rato, salí y me dirigí al cuarto donde se encontraban. Entreabrí un poco la puerta y los encontré como esperaba. Los muchachos se estaban montando un 69 fabuloso. Me acerqué a ellos y, ya sobre la cama, le lamí el culito a Paco, que era quién estaba encima. -Jódeme, Alicia-, atinó a decir. En un segundo, ya estaba yo de rodillas con mi polla apuntando al precioso trasero sin pelo del joven.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Una apretadita y el glande se hundió en la tierna carne abriéndose paso por el ojete del menor. Su respingo fue instantáneo y, él mismo se terminó de clavar en el falo. Rubén se revolvió y nos tumbó delicadamente de lado. Se colocó ante su hermano mostrándole el ano y se fue clavando el adorado pene poco a poco hasta que estuvimos los tres unidos por nuestras pollas. Montamos un magnífico tren en el que viajamos lentamente durante largo rato. Nuestras penetraciones estaban perfectamente acompasadas, calmas y profundas. Rubén, que hacía de máquina, apretó el ritmo buscando el orgasmo de su hermano que no tardó en llegar. Paco se corrió entre grandes gemidos dentro del recto del mayor apretando su esfínter tanto como podía. Esto fue demasiado para mi y también solté la leche dentro del precioso culito que acogía mi polla.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Rendidos por el cansancio, nos tumbamos de espaldas abrazados cuando notamos que Rubén se ponía tras nuestro, presto a cobrar su parte. Se dejó caer pesadamente sobre su hermano acertando de lleno el orificio por el que empezaba a rezumar mi semen y le dio duro unas cuantas veces. Inmediatamente hizo lo mismo conmigo que, aunque no estaba lubricado, ayudó la cantidad de lefa que mostraba su tieso nabo. Me usó como una muñeca, dándome por el culo más rápido y duro de lo que jamás me habían hecho. Próximo al fin se retiró, con gran disgusto por mi parte, y nos roció la espalda con su tibia corrida, para tumbarse entre los dos y quedarnos tiernamente dormidos.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">A eso de las siete de la mañana sentí como la cama se movía. No pude evitar despertarme y ver de donde procedían los susurros que estaba oyendo. Se habían vuelto incorregibles, volvían los dos a besarse y lamerse todo el cuerpo mientras jugaban a tocarse las pollas sin manos. Viendo que me había despertado se acercaron a mi y me quitaron el sostén negro que aún llevaba. Paco se puso a reseguir mi pecho con su lengüecita y Rubén hacía lo propio con mis piernas por encima de las medias. Parecían divertirse de lo lindo observando como mi cuerpo se estremecía con el paso de las dos húmedas víboras. El mayor había llegado a los muslos, jugando con la sensible y depilada cara interna, mientras el hermano atormentaba mis pezones con sus mordisquitos. Alguno me puso dos almohadas bajo la espalda con lo que esta quedó arqueada y, más importante, mi ojete a la vista. Rubén curioseaba por toda la raja con la lengua llegando al agujero en donde se detuvo para prestarle una atención especial. Yo ya estaba más que salido, de lo que daba fe la empalmada que mostraba mi rabo, ahí se dirigió Paco; chupeteó la caperuza roja tragando de tanto en tanto un trozo de barra.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Me estaban deshaciendo los muy viciosos cuando el que besaba mi culo me esparció por él una gran cantidad de vaselina. Casi enseguida noté la entrada de un dedo en mi pocito y empecé a gemir como una gata en celo. En estas, el veinteañero plantó su glande en mi entrada y empujó. Entró sin pausa hasta el fondo, chocando sus bolas en mis cachetes. Paco se levantó y entonces vi la cara de placer del que me enculaba, que taladraba mi recto como si le fuese la vida en ello. El menor, mientras tanto, se plantó tras su hermano y le untó el culo con la misma crema que a mí. Rubén se dio cuenta de la fraternal idea y ralentizó un poco sus acometidas, que seguían siendo profundísimas.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Cada vez que tocaba fondo se retiraba hasta que notaba el capullo aprisionado en mis primeros músculos, entonces volvía a metérmela toda otra vez. Le abracé con mis piernas, lo cual le obligó a casi tumbarse sobre mí. De paso expuso su trasero para goce de Paco que, sin pensarlo dos veces, se la metió de una tacada. Ahora éramos dos los que gemíamos al sentir nuestros culos llenos de polla. Como horas antes, acompasaron los ritmos de tal manera que yo creía sentir los apretones del más joven a través de su hermanito. Mi placer ya era colosal, pero los otros dos disfrutaban todavía más, a juzgar por sus expresiones. Al cabo de unos minutos el mayor se vino soltando trallazos de leche en mi interior. Noté el primer chorro fluyendo por dentro de mi intimidad, llenando los huecos ante la imperial tranca que me taladraba.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Gritó como una loca pero Paco continuaba sus quehaceres apretando tranquilamente. Rubén, al que se le aflojaba el miembro todavía metido en mi culito me besó en la boca ávidamente mientras se corría por segunda vez, sólo que ahora lo hizo por el culo, como yo poco antes. Gimoteaba pidiendo más ración de pene a lo que el otro contestaba con emboladas cada vez más rápidas y profundas. Increíblemente, el nabo de Rubén volvió a tomar dureza dentro de mi ano. Otra vez culebreaba por mi culo mientras Paco terminó soltando su carga lechera entre grititos y palabras obscenas. Éste sí se retiró del agujero que ocupaba, no como su hermano que volvía a darme, y acercó su pene a mi boca para que se lo limpiase.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">Solícita, me presté a ello tragándomelo y sorbiendo los hilillos que colgaban cuando el muy grosero soltó entre risas otro trallazo que casi me ahoga. Tragué parte del precioso líquido reservándome un poco para el mayor, al que se lo di en un beso sin que dejase de perforarme. Parecía que iba a salirme por la espalda de lo duro que me daba. Paco lo animaba a la vez que paseaba su tranca ahora morcillona por entre mis labios. Rubén seguía enchufándome como un animal salvaje cuando volvió a jadear pero ahora la sacó rápidamente y su hermano intentó recoger la poca lefa que soltó esta vez, aunque con poco éxito, ya que casi toda cayó junto a mi pene.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">A todo esto, atinaron en la hinchazón que todavía presentaba mi polla y decidieron hacer algo al respecto. Entre los dos, comenzaron a mamármela. Uno sorbía mis bolas y llegaba hasta el ano con su viperina lengua, mientras el otro tragaba el palo erecto. Por supuesto, con semejante tratamiento no tardé nada en correrme, cosa que celebró el mayor de los hermanos, ya que le correspondió casi toda la ración. Agotados ya, volvimos a dormirnos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.maniaticosexual.com/los-hermanos-mac-polla/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

